Un triatleta de hierro

Un triatleta de hierro

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España es cuna de grandes triatletas. Javier Gómez Noya, Iván Raña, Mario Mola y compañía. Espejos al que los jóvenes se miran para llegar a ser, como ellos, además de grandes deportistas, excelentes y cercanas personas como hemos podido apreciar a lo largo de los años en los medios de comunicación gracias a diversas entrevistas.


Con el triatlón como telón de fondo, NoticiasCyL charla con David del Valle, un vallisoletano de 30 años, operario de urgencias de gas, que entre guardia y guardia busca el más mínimo de los resquicios para entrenar y hacer lo que más le gusta, practicar deporte.


Montado en su preciosa bici, David llega a una entrevista en la que nos va a demostrar como el deporte puede cambiar, totalmente, la vida de una persona.


P. ¿De dónde viene ese gusto por el triatlón? Porque si mal no tengo entendido, usted no arrancó desde pequeñito, sino que lo hizo ya con una edad.


R. Empecé en esto del triatlón ya con 25 años. Fue a raíz de que siempre me ha gustado ponerme retos y en el lugar donde hice las prácticas del ciclo formativo que estudié tenía dos compañeros que practicaban triatlón y despertaron el gusanillo que llevo dentro. Lo probé como reto y aquí seguimos dando guerra cinco años después.


P. ¿Comenzó con algún club?


R. Cuando decidí probar esto del triatlón sabía que lo hacía solo no iba a darle continuidad así que empecé a buscar por Internet clubs en Valladolid. Ya había participado en alguna carrera popular antes de estar en ningún equipo y había visto a “esos de rosa que siempre están en todas las carreras”. Me llamaba la atención el color elegido, ese rosa chillón, y también el buen ambiente que había entre ellos.


Así que decidí ponerme en contacto con el presidente del club, informarme de cómo funcionaba en el mes de octubre, y en diciembre ya estaba entrenando con ellos y ya era parte del Club Triatlón Pisuerga – Tripi.



P. Seguro que dentro del club ha hecho amigos. ¿Cómo es la relación con ellos?


R. El club es una gran familia. Hay buen ambiente entre todos pero al final tienes más cercanía con unos que con otros como es lógico. Con los que más afinidad tienes es de los que te rodeas fuera de la competición. Al final quedamos para ir a cenar, a conciertos, a ferias de ciclismo… Acaban siendo verdaderos amigos.


P. Cuando comenzó pesaba 100 kilos… ¿Fue muy duro el inicio?


R. Fue muy duro. Llevaba muchos años sin hacer deporte y mi estado físico era pésimo. Tuve ganas de dejarlo todo y de volver a mi vida sedentaria pero, por suerte, siempre he tenido gente a mi alrededor que me ha apoyado. Había otra gente que me decía que no lo conseguiría pero esta opinión también me servía para seguir adelante.


A día de hoy sigue siendo duro porque incremento mis retos pero sigo contando con el apoyo de mis amigos, compañeros y, sobre todo, de entrenador. Gracias a mis compañeros de equipo, en especial a Ángel y Nacho he conseguido cumplir retos que jamás me veía capaz de lograrlos.


P. Una de las cosas que le cautivaron fue el que le hablaran de la sensación que uno tiene cuando se baja de la bici y se pone a correr. Explíquemela.


R. Es una sensación que todos los que practicamos este deporte conocemos.  De superación. Te bajas de la bici con las piernas cargadas de dar pedales, empiezas a correr, y ves que piernas, al principio,  no responden porque están agarrotadas. Poco a poco compruebas que si sigues corriendo ese dolor va desapareciendo y cada vez te encuentras mejor. El “no puedo” se convierte en “pues claro que puedo”.


Eso sí, y que a nadie se le olvide. Al día siguiente, ese dolor volverá a aparecer pero multiplicado por diez. (risas).


P. ¿Cuántas veces entrena a la semana? ¿Qué ejercicios realiza para afrontar posteriormente las competiciones?


R. Solemos entrenar, normalmente, entre cinco y siete días a la semana. Depende de ciertos factores que nos marca el entrenador. En preparación, hacemos tres días de natación, dos o tres de carrera a pie, otros dos o tres de bicicleta y lo mismo de pesas. Casi todos los días completamos con unos abdominales.


En las semanas de competición, cambia la planificación que se adapta más a cada triatleta. Los tres primeros días suelen ser iguales que otras semanas. El cuarto día baja un poco la intensidad. Hay gente que prefiere descansar el día anterior a la competición. Yo prefiero no hacer nada dos días antes de competir y el día anterior rodar un poco en bici y nadar para activar el cuerpo. Eso depende de cada uno. Yo, además pido consejo al míster y consensuamos.


P. ¿Cómo lo alterna con el trabajo porque no ha sido sencillo?


R. Resulta muy complicado pero no imposible. Hay que organizarse muy bien y ser consciente del tiempo del que se dispone para entrenar. En mi caso, este año, decidí correr corta distancia porque aunque los entrenamientos sean más duros son también más cortos de duración y puedo ajustarlos a los turnos de trabajo. Si planificas bien la semana, da tiempo a todo.


La clave para poder sacar los entrenamientos es una buena organización de las tareas que tienes que hacer. Hay veces que no puedes entrenar y te saltas el entreno y otras que tienes que cancelar otros asuntos porque tienes que entrenar.


P. ¿Sigue alguna alimentación concreta?


R, Hasta hace un año y medio, más o menos, no. Comía de todo y no le prestaba atención. Desde hace poco tiempo me puse en manos de un profesional graduado en dietética y nutrición por la Universidad de Valladolid que es el que me lleva el tema alimenticio.


No es adelgazar o no, que es un tema estético. Con el tiempo me he dado cuenta de que llevando una alimentación adecuada consigues que el rendimiento deportivo aumente mucho.



P. ¿Cómo ha sido su actividad dentro del triatlón a lo largo de estos cinco años?


R. Ha sido constante pero con muchos altibajos, sobre todo cuando quise preparar una media distancia. Ahí hay que echarle muchas horas de entrenamiento y sacrificarse mucho. Gracias al apoyo de mis compañeros y entrenador pude sacarlo adelante pero acabé desmotivado. Tuve que tomarme un tiempo sabático para volver a coger la competición con las mismas ganas que al principio.


P. ¿Cómo recuerda su primera competición, digamos oficial?


R. Con mucho cariño. Fue en el Triatlón de Zamora, es sagrado para mí. Si el trabajo me lo permite, repito allí cada año.


Lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Debutaba con otro compañero, Ivancito. Ambos, en la línea de salida y ubicados en la zona trasera para evitar golpes en la natación decíamos de irnos para casa pero al final, con el pistoletazo de salida se nos fueron todos los nervios.


Adelantamos bastantes puestos en la natación. Al coger la bici las piernas no respondían y durante la carrera eso era un infierno. Hacía un calor tremendo y yo me preguntaba “Quién me habrá mandado meterme en estos embolados”. Mientras se me subía la bola, me encontré con una compañera con la que entré, eso sí, entre los diez últimos.


Yo estaba feliz por haberlo completado, era mi primer triatlón y encima nos dieron arroz a la zamorana para comer.


P. ¿Qué pruebas ha realizado en estos años? ¿Cuál recuerda con mayor cariño? Alguna anécdota En alguna de ellas.


R. En estos años he estado en muchas pruebas. Unas mejores, otras peores, pero todas especiales. A algunas las tengo cariño especial. Por ejemplo al de Bilbao que ya no se hace pero que era espectacular, bien organizado y con un recorrido duro y bonito.


Otro al que le tengo mucho cariño, como dije antes, es el de Zamora por lo que significa para mí. Pero sin duda el más especial es el Ciudad de Valladolid porque no hay nada como correr en casa y ver como una prueba que organiza tu club funciona tan bien.


Anécdotas tengo muchas. En cada prueba pasa algo. No se me olvidará en un Duatlón de Segovia como a un compañero se le olvido la bici en casa.


En Palencia, conmigo como protagonista, sufrí una caída y la rueda de delante se me quedó frenada. Yo pensaba que estaba cansado y por eso no cogía velocidad pero no era por eso.



P. El Triatlón Ciudad de Valladolid ha ganado muchos adeptos en la ciudad y se ha asentado gracias también a la labor de la concejalía de deportes…


R. Se trata de una prueba que organiza Tripi y el Ayuntamiento siempre nos ha echado la mano con un triatlón que lleva 21 años y por el que han pasado corredores de nivel nacional e incluso internacional. Se trata de una prueba que no puede faltar en el calendario y cada año la respuesta de la gente es mayor porque le gusta y disfruta.


P. Valladolid acaba siendo una ciudad que apuesta por el deporte.


R. En los últimos años ha crecido de manera exponencial. Ahora no te puedes imaginar un fin de semana en el que no haya una carrera popular, una ciclista, una marcha, un triatlón… eso en la calle.


Además los grandes de rugby, balonmano o fútbol están moviendo a una gran cantidad de gente. Es bonito ver que la ciudad se mueve y que apuesta por el deporte.


P. ¿Con cuál de las tres disciplinas disfruta más? ¿Cuál es la que más le cuesta?


R. Al revés que la mayoría de triatletas, en la que más disfruto es en la natación. Al principio es a la que más miedo tenía pero ahora es la que más disfruto. La que peor llevo es la carrera a pie. Llegas cansado al ser la última disciplina y es la que menos me gusta hacer.


P. ¿Se mira en algún triatleta? España es un país con alguno de calidad como Iván Raña o Javier Gómez Noya.


R. Mirarse no porque están a otro nivel. Sí que admiro a gente como Javier Gómez Noya, Mario Mola, Fernando Alarza, Iván Raña, Eneko Llanos, Víctor del Corral. En chicas tenemos a Ana Godoy, Miriam Casillas o Sara Pérez Sala. Creo que estamos viviendo una época inigualable en el triatlón de este país. Tenemos triatletas de muchísimo nivel que hacen que parezca fácil lo que en realidad es muy complicado.


P. ¿Cómo ha cambiado su vida el deporte?


R. Además de mejorar mi salud, me ha hecho ver que los fines de semana puedes disfrutar saliendo con la bici con los amigos en lugar de ir de fiesta hasta las tantas. Antes dormía los domingos y ahora madrugo para hacer una tirada larga de bici con mucha ilusión.


P. ¿Qué le debe al deporte?


R. Le debo mucho, pero sobre todo, el haber conocido a personas con un mismo hobbie. Al final, esto es un hobby y lo que quedan son los amigos.


P. ¿Qué mensaje lanzaría a aquellas personas que están pensando lanzarse al triatlón?


R. Que no se lo piensen. Si yo he podido puede cualquiera. Lo único que hace falta es perseverancia y fuerza de voluntad.


P. ¿Seguirá en el futuro en este bonito y duro deporte que abarca tres en uno?


R. Por supuesto que seguiré. Ya más o menos tengo pensado el calendario para el verano que viene, siempre puede haber algún cambio. Ahora estamos en la pretemporada preparándonos para dar lo máximo posible.