Vuelve el aznarismo

Vuelve el aznarismo

|

Cuadragésimo tercera semana de 2018, la de la repercusión del programa de Alberto Chicote sobre las residencias de mayores de Babilafuente y Castellanos de Moriscos, con el adiós de su polémica directora, pero no de todos los problemas que deben solucionarse. También la semana de los datos de turismo, que confirman un estancamiento en la provincia charra, pues por quinto mes consecutivo hubo menos visitas que el año pasado, y los datos de la Encuesta de Población Activa, que confirman un empeoramiento del mercado laboral, con más parados y menos ocupados que hace un año. Aviso para navegantes, no se pueden centrar todos los esfuerzos en la hostelería, el turismo es un gran invento, que decía el gran Paco Martínez Soria, pero no la gallina de los huevos de oro. El tren de la investigación sigue esperando, pero al final se marchará, como en su día escapó el convoy de la gran industria.


Mientras tanto, el Ayuntamiento recupera la defensa de la unidad del Archivo de la Guerra Civil. Más bien, el Partido Popular vuelve a aprovechar las instituciones como ariete contra los nacionalistas, ahora tornados en separatistas independentistas. Por cierto, cada día que pasa más aislados en Europa, más ridículos pero más violentos. El alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, asegura que serán beligerantes contra el Gobierno socialista de Pedro Sánchez ‘El ocurrencias’ para que no haya más salidas de documentos con destino a Cataluña. De nuevo, reclamados por la Generalitat como moneda de cambio. De nuevo, con Carmen Calvo en el Gobierno, ahora vicepresidenta, hace una década ministra de Cultura.


Pero hay varias cuestiones a tener en cuenta. La primera, ¿fueron tan beligerantes Mañueco y el PP cuando en 2014 también salieron documentos hacia Cataluña pero entonces gobernaban en La Moncloa los populares? Revisen la hemeroteca y obtendrán la respuesta. Y, sobre todo, ¿cuántos puestos de trabajo crean o destruyen estos papeles? Pues eso, que es lógica la protesta de colectivos y asociaciones como Salvar el Archivo, es lógico que puedan contar con apoyo institucional, pero no que las administraciones prioricen este asunto. Pero claro, estamos en la precampaña de la precampaña. ¿Volverá el PP a convocar a ciudadanos para salir a la calle a manifestarse? ¿Habrá otra vez bocata de regalo?


Y es que el PP, que tiene nuevo presidente y ejecutiva nacional, regresa al pasado para afrontar su futuro. La imagen de Pablo Casado esta semana junto al ex presidente José María Aznar es muy elocuente. Siempre ha sido su mentor y lo seguirá siendo. Vuelve el aznarismo. Y todos a una, Fuenteovejuna. Mañueco asegura que suscribe de la A a la Z todo lo que dice Casado, palabras textuales, y Silvia Clemente, presidenta de las Cortes de Castilla y León, quien pasó esta semana por Salamanca, incide en el discurso del golpe de Estado en Cataluña. Muchas gaviotas hubieran preferido que fuera ella quien dirigiera el vuelo por estos campos donde impera la vejez y la despoblación. Pero todavía no se ha despegado, porque no hay fecha para la reunión autonómica que proclamará al candidato del PP a la Presidencia de la Junta ni tampoco hay candidatos a alcaldes de capitales. Se dijo que para después de las Ferias, pero nada, para finales de septiembre, pero nada, y ya casi estamos en noviembre, mes en que será la convención autonómica en Salamanca, pero aún sin fecha. Uy, uy, uy. Y hasta aquí puedo leer, que diría Mayra Gómez Kemp en ‘Un, dos, tres’.


Vuelve el aznarismo, para muchos la mejor época de la historia moderna de España con el milagro económico, más renta per cápita, más producto interior bruto y más infraestructuras. Para otros tantos, fue lo peor: la especulación urbanística, la burbuja inmobiliaria, el amiguismo en las entidades financieras, la cultura del vivir por encima de las posibilidades reales, el endeudamiento familiar, la corrupción, Gurtel, los sobresueldos a políticos, cajas b… y de aquellos polvos los lodos que nos ahogaron durante una década y siguen ensuciándonos. Juzguen ustedes de qué lado están, sobre todo si cuentan los ex ministros de aquellos gobiernos que están o han pasado por la cárcel, y sus adláteres.


Vuelve al aznarismo, esperemos que España no entre en otra guerra. Ahora, más bien, se facilita, con la venta de armas a Arabia Saudí, pero no es el PP, sino el PSOE en el Gobierno. Otra metedura del presidente por bocazas. Una consecuencia más de sus excesos verbales y una hemeroteca que le pasa factura cada semana. Y mientras, los socialistas salmantinos, que trabajan en un gran proyecto para la capital y su provincia, que están ilusionando a muchos por toda la geografía charra, perciben que tendrán que hacer un sobreesfuerzo para que su mensaje municipal sea comprendido sin ir asociado al despropósito nacional. Porque en los pueblos no vale la cocina de Tezanos, ya hay pucheros con guisos mejor elaborados. Y los paladares de los charros son muy exquisitos, no es fácil convencerles de que la receta es fantástica si alguno de los ingredientes les chirría.


Por cierto, ahora que Aznar vuelve a ser protagonista, ¿qué político ha rescatado una foto suya con el ex presidente del Gobierno para colocarla en su despacho, imagen que desapareció durante años? ¿Y a quién le están sentando mal los cítricos durante los últimos días, sobre todo una variedad entre mandarina y naranja? Pero ya saben, se dice el pecado, no el pecador. La próxima semana, les prometo más madera.