Valdestillas recibe con orgullo al monarca Carlos V

Valdestillas recibe con orgullo al monarca Carlos V

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Carlos V ya tiene su lugar en Valdestillas. Por segundo año, se recrea el momento histórico de la llegada y el paso del monarca Carlos V por la localidad vallisoletana. Hace más de seis siglos, el día 4 de noviembre de 1556 el monarca llegaba a Valdestillas portado en una silla a hombros por su avanzada edad.


Un desfile de más de 400 personas vestidas de época, caballos y aves, acompañados de música con dulzainas y tambores y a ritmo de la batucada han vuelto a vivir ese acontecimiento por las calles valdestillanas. La salida de la recreación partía de la ermita Cristo del Amparo, hasta llegar al centro del municipio. Miles de personas esperaban con orgullo y entusiasmo el paso de Carlos V. Una fiesta que ha llegado para quedarse en Valdestillas.



El pasado ha vuelto a la provincia vallisoletana, y no faltaba ningún detalle en el Mercado Renacentista. Varios puestos con objetos, gastronomía y decoración medieval invaden la localidad durante este fin de semana.


Con la llegada de Carlos V al Ayuntamiento de Valdestillas, todos los vecinos y visitantes esperaban las palabras del rey y del Posadero Real. En esta segunda edición, el cargo lo ostentaba Quintín Correas, gerente de la Red de Rutas Europeas de Carlos V. En su pregón destacaba la importancia de los recursos turísticos de cada rincón y la idea de “potenciar mucho más la historia de cada territorio europeo del rey”, declaraba el Posadero Real desde el balcón del Consistorio. "Carlos V pasará la noche en Valdestillas y mañana retomará su camino hacia Medina del Campo", explicaba el pregonero.



Tras las palabras de Correas, llegaba el discurso del monarca Carlos V que agradecía el cariño de los vecinos. Aunque se encontraba “algo cansado del viaje” ha llegado a Valdestillas para descansar. Alberto Sanz, alcalde del municipio, entregó un obsequio al Posadero Real y entre la alegría e ilusión de su pueblo, gritó “Viva Valdestillas y viva el rey”.


Después de los discursos oficiales y Carlos V ya asentado en el pueblo, Valdestillas seguía su fiesta. Era el turno de la Quema de Brujas, un encuentro sorprendente organizado por el Voluntariado cofrade de Medina del Campo. Miles de personas se concentraron en la plaza de la Constitución para ver como prendían fuego a la “inocente” bruja. Como broche final de esta histórica noche, la plaza de Valdestillas se iluminó y vibró con un espectáculo pirotécnico y con fuegos artificiales.



Una noche mágica, ardiente e histórica que nadie se puede perder en Valdestillas.