Un emblema de la historia de Medina del Campo

Un emblema de la historia de Medina del Campo

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Medina del Campo es un municipio con una historia a tener muy en cuenta y que atesora notable importancia dentro de la provincia vallisoletana por sus actividades culturales, gastronómicas y por los elementos arquitectónicos que nos dejan ver los más íntimos resquicios de lo que pasó allí hace cientos de años.


La Villa de las Ferias data su fundación en el siglo XI, en la mota donde hoy en día se ubica, majestuoso, el Castillo de la Mota del que les vamos a hablar en estas líneas, en una zona que era el centro del municipio por aquel entonces pero que ahora es la periferia.


La construcción del Castillo fue encargada en el siglo XV, a mediados, por los reyes Juan II y Enrique IV de Castilla, cuando la localidad pucelana contaba con 20.000 habitantes, pero su culminación llegaría en 1483 con Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los Reyes Católicos, como protagonistas.



El castillo de la Mota tenía una función eminentemente defensiva pero también realizó funciones de archivo (se guardaron parte de los documentos de la corona) y de cárcel.


En cuanto a su estructura, la planta de esta construcción tiene una forma trapezoidal con dos murallas. El acceso principal se puede realizar a través de dos puentes, aunque hay que destacar que solo uno era levadizo, con un gran arco coronado y la fecha en la que fue concluida esta importante construcción para Medina.


A su alrededor hay un foso mientras que en un nivel subterráneo están las galerías para la artillería con casamatas. Si nos fijamos en la zona interior vemos cinco torres y el patio de armas con una torre del homenaje de 40 metros de altura y cinco plantas.


Castillo de la Mota. Foto: Diputación de Valladolid.


En la actualidad, en la planta baja se pueden visitar las salas de Juan de la Cosa y la capilla de Santa María del Castillo en un lugar que combina en la actualidad el uso turístico para disfrutar de todos sus encantos y el centro formativo en el que se desarrollan diversos cursos y congresos.


La Mota de Medina es un lugar privilegiado por su elevación sobre la meseta para recordar los acontecimientos que se desarrollaron en la zona en la Edad de Hierro, Edad Media y el Renacimiento y un sitio perfecto para disfrutar de un castillo que guarda mucha historia en su interior.