Diego Camino revoluciona al Atlético Valladolid para arrasar a Benidorm

Diego Camino revoluciona al Atlético Valladolid para arrasar a Benidorm

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Tres victorias y un empate permitían a Benidorm ser el flamante segundo clasificado de la liga Asobal, un equipo muy reforzado para olvidar campañas pasadas y que llegaba a Huerta del Rey como la gran sensación del comienzo de temporada. Pero el Atlético Valladolid ha demostrado por enésima vez que la pista de Huerta del Rey tiene algo especial que, probablemente, resida en sus graderíos.


El comienzo del partido fue muy duro para el Atlético Valladolid, que arrancó sin marcar en 10 minutos y con un parcial negativo de 0-4, que obligó a Pisonero a parar el partido y buscar la manera de evitar el juego en transición de Benidor.


Tercariol amargaba a los lanzadores del Atlético una y otra vez, manteniendo a cero su portería durante demasiado tiempo para lo que suele ser habitual, hasta que Diego Camino logró el primer gol desde los siete metros.


Los árbitros encadenaron un carrusel de exclusiones, que intentó eludir Benidorm defendiendo con todos sus efectivos y tuvo que ser Miguel Camino el que alertó a los arbitros de la situación que terminó con un exluído más para los visitantes por la infracción. Diego Camino era el único que conseguía marcar con normalidad, con él a los mandos mejoró la fluidez ofensiva, gracias a su acierto con cuatro penaltis de ocho goles en 22 minutos, 8-12 en el marcador.


Los últimos cinco minutos de la primera parte fueron un recital del mayor de los Camino, que revolucionó el partido jugando en transición y marcando o asistiendo a Serdio, con un sensacional porcentaje de acierto desde el pivote, para lograr empatar a 12 y dar la sensación de que la primera parte se le hacía muy larga a Benidorm.


Lo que había sido desatino tornó en espectáculo al comienzo de la segunda parte, con Diego Camino dando continuidad a su clase magistral de dirección, en una increíble salida con cuatro goles en cuatro minutos, la cara contraria a la mostrada al inicio del partido.


Rubén Río que no había visto portería en la primera parte abrió la segunda marcando en la primera jugada y Serdio se merendó él sólo a los defensas de Benidorm, logrando ganar la posición y sumando goles o provocando exclusiones ante la desesperación de los visitantes.


En un intercambio de golpes ofensivos intervino Turrado, poco habitual en labores ofensivas, que también se sumó al festival. La brecha se abrió en el marcador sin posibilidad de retorno para los visitantes, que comenzaron a paladear el agrio sabor de la frustración del foráneo en Huerta del Rey, con 23-17 a falta de 15 minutos, tras marcar sólo cinco goles tras el paso por vestuarios.


La exhibición de César acompasó a la perfección la armonía del equipo, completando un dominio global en ambas porterías, que llevó a la grada a corear el nombre del portero. El recital de Diego Camino (9 goles) acabó con los nervios de Benidorm y Carlos Grau vio la tarjeta roja directa por agresión.


Los últimos diez minutos fueron pura exhibición, goles desde el campo defensivo, jugadas perfectas, efectividad... tiempo para los menos habituales y goles para todos en un perpetuo juego en transición para un Atlético Valladolid que amortizó al máximo su rendimiento defensivo. Una auténtica fiesta de un equipo que esta temporada no quiere ponerse límites y que terminó con una contundente victoria por 32-20.