Regresan las intoxicaciones de perros por veneno en parques

Regresan las intoxicaciones de perros por veneno en parques

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Los dueños de perros en Salamanca deben volver a estar más alerta que nunca ante la posibilidad de que alguien esté de nuevo colocando veneno en los parques y zonas verdes de la ciudad. Durante los últimos días se han producido varios casos de intoxicaciones en la zona de Salesas y se sospecha que los canes ingirieron pastillas dejadas a propósito entre la hierba, pues los veterinarios han encontrado sustancias tóxicas en el organismo de los perros.


Esta práctica no es nueva en Salamanca y desde hace años hay temporadas en que alguien coloca carne envenenada e incluso con alfileres en su interior para provocar más daño. El pasado mes de noviembre la protectora de animales Siempre Fiel denunciaba la muerte una perra debido a un envenenamiento. Y habían encontrado trozos de carne sospechosos de tener veneno en Capuchinos, barrio Blanco y Zurguén. Otra asociación, Somos su voz, denunciaba la aparición de varios trozos de carne en mal estado en un parque de la Plaza de Coimbra, en el Teso de la Feria de Salamanca.


Sólo el no sacar a los perros por estas zonas y cambiar de rutas puede evitar el envenenamiento, pero, mientras se llega la detención del responsable, ¿qué puede hacer un dueño si su perro cae en una de estas trampas en forma de trozos de carne colocados entre la hierba? Veterinarios expertos en la materia ofrecen algunos consejos al respecto.


“Lo primero es identificar cuál ha sido el tóxico con el que se ha envenenado, de esta manera los primeros auxilios serán más acertados y eficaces. Los síntomas que presente nuestro can nos pueden ayudar a detectar cuál ha podido ser el tóxico y cómo podemos actuar”, explican.


En los parques, los tóxicos más utilizados son aquellos corrosivos, como por ejemplo la lejía, o ácidos como productos de piscina, limpiadores y raticidas. En el caso de los corrosivos, si son ingeridos nunca hay que provocar el vómito, sino dar por vía oral abundante leche o agua hasta llegar al veterinario más cercano para que pueda darle el tratamiento adecuado.


Otro de los tóxicos más usados en los parques y jardines suelen ser los raticidas. En concreto aquellos que afectan a la coagulación de la sangre. Si se tiene una ligera sospecha de que la mascota haya podido ingerir este tipo de raticidas se debe provocar el vómito lo antes posible. Para ello se puede usar agua oxigenada diluida en agua a partes iguales. Otra opción es usar carbón activado, de venta en farmacias. Es importante diluirlo en agua y dárselo por vía oral. En el caso de los raticidas, nunca darle leche, ya que facilita la absorción del veneno.


Por su parte, el azufre, aparte de ingerido, es peligroso también inhalado o en contacto con la piel y los ojos. Si la mascota ingiere o inhala azufre en grandes cantidades, se debe acudir al veterinario de inmediato. En el caso de contacto con la piel, se puede lavar con abundante agua. Si ha tenido contacto con los ojos, lavar con abundante suero fisiológico durante unos 20 minutos aproximadamente.


“Es importante destacar que éstas son medidas de primeros auxilios. Sea cual sea la intoxicación, debemos llevarlo al veterinario en el menor tiempo posible siempre. Si en el momento de la intoxicación tenemos acceso a un veterinario, es mejor ir en ese momento sin esperar. Además, es bueno informar al ayuntamiento o a las autoridades locales sobre la situación para que controlen el área y se eviten más envenenamientos”, concluyen los veterinarios.