Inundaciones y cascadas: así ha quedado Salamanca tras un tormentón

Inundaciones y cascadas: así ha quedado Salamanca tras un tormentón

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Una tormenta como pocos recuerdan en Salamanca ha colapsado la ciudad en la tarde noche de este lunes. De hecho, el Centro de Emergencias 112 ha gestionado hasta 72 avisos en un plazo de una hora. Inundaciones en calles, locales y garajes, cascadas, desprendimientos... y hasta una granizada que ha dejado varios centímetros de capa.


Los Bomberos de Salamanca, la Policía Local y los Bomberos de la Diputación no dan abasto por balsas de agua, vehículos atascados, locales inundados, sumideros saturados, patios y garajes anegados... decenas de calles están anegadas, algunas hasta veinte centímetros de agua, sobre todo en Álvaro Gil, rotonda de la UDS, Torres Villarroel y la Vaguada. En el alfoz el agua cae en cataratas, principalmente en Cabrerizos.


Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), desde las 20:00 horas han caído hasta 17 litros por metro cuadrado. Tal ha sido la tromba de agua que el alcantarillado de Salamanca no ha podido soportarlo y numerosas calles han quedado anegadas. Asimismo, se han sucedido cortes en el tráfico, como en la entrada al barrio de Los Alcaldes, por inundaciones en el túnel que salva la vía del tren y que permite la conexión con la avenida de Lasalle, además de complicaciones en otras vías de importante tránsito como el Paseo de la Estación desde Plaza de España.


En concreto, la Policía Local y los Bomberos han intervenido por avisos en diferentes puntos de la ciudad, como las calles Conde Crespo Rascón, Arroyo de Santo Domingo, Azafranal, Barco, Bolívar, Cordel de Merinas, Fortis y Fortunio, Fray Bernardino de Sahagún, Gran Vía, José Lamano Beneite, Mallorca, Mozárbez, Peña Primera, Varillas, Comuneros, Doctor Torres Villarroel, Paseo de la Estación, Plaza Castrotorafe, Madroños, Juan de Austria, Canalejas y rotonda del cementerio, entre otras vías.


En instalaciones deportivas, como el gimnasio de Vialia, en la estación de ferrocarril, se vino en parte abajo, como se puede comprobar en el vídeo adjunto. Muchos negocios se han visto afectados por las inundaciones y sus responsables trataban de salvar el material que tenían dentro. Otros trataban de achicar agua con cubos y cerraban sus puertas apresuradamente.


Pese al caos en el tráfico, no hubo heridos en accidentes. Numerosos coches han sido víctimas del denominado 'aquaplaning' y otros tantos tuvieron que circular entre decenas de centímetros de altura de agua. Calles que más que calzadas de Salamanca parecían canales de Venecia. Pero después de la tormenta siempre llega la calma y el trabajo sin descanso de los servicios municipales devolvió a Salamanca a la normalidad.