Empresas salmantinas discriminan currículos de trabajadores por edad y sexo

Empresas salmantinas discriminan currículos de trabajadores por edad y sexo

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La mesa de orientación de la plataforma de entidades salmantinas por el empleo propuso a comienzos de esta semana que se promocione el curriculum ciego, es decir, sin datos personales que den pie a discriminaciones por sexo, edad, nacionalidad o etnia. Por tanto, sólo los méritos de cada persona, sus capacidades profesionales. Y es que estas asociaciones denuncian la existencia de constantes sesgos en el mercado laboral charro. NOTICIASCYL ha podido comprobarlo en primera persona.


Tras elaborar un curriculum para una empresa de hostelería y otro para una de comercio, los dos principales nichos de ofertas de trabajo en la actualidad en Salamanca, los enviamos a la demanda incluida en portales web. Internet se ha convertido en el principal lugar para buscar y encontrar un empleo, sobre todo de carácter temporal.


A cada oferta fueron enviadas cinco variantes de cada curriculum. La primera era la tradicional, compuesta por los datos personales del aspirante, su fotografía y sus capacidades profesionales, una versión para hombre y otra para mujer. La segunda opción era un curriculum con los méritos y los datos personales, sin fotografía, una versión con más de 35 años y otra con menos de 20. Una tercera opción era el curriculum ciego, sólo con los méritos y el nombre, sin más datos personales ni foto. Finalmente, se envió un curriculum con las mismas capacidades profesionales que los anteriores, los mismos datos personales que la opción con menos de 20 años y con una fotografía femenina.


El resultado para la oferta de trabajo de hostelería fue que, transcurridos cinco días, sólo obtuvo respuesta la opción que incluía capacidades profesionales, datos personales y fotografía masculina. Para la oferta de trabajo en comercio dos fueron las respuestas, una para el curriculum con los datos personales y fotografía femenina menor de veinte años y otra para el curriculum sólo son los datos personales pero de una persona menor de veinte años. Por tanto, en este caso, sí hubo discriminación por edad y sexo.


Son las consecuencias de un mercado laboral donde la discriminación por edad, la brecha digital o los prejuicios se ponen por delante de la experiencia, las competencias, la capacidad de adaptación o las ganas de trabajar están a la orden del día. Discriminación que a su vez incide en un mercado laboral cada vez más temporal (sólo el diez por ciento de los contratos que se firman cada mes son indefinidos) y precarizado (predominan los contratos por días e incluso horas), donde la rotación de trabajadores es máxima.