Sonrisas infantiles medicinales entre los dominios de la enfermedad

Sonrisas infantiles medicinales entre los dominios de la enfermedad

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La hospitalización es un proceso que conlleva numerosas dificultades y desajustes para las personas que sufren una enfermedad y para sus familias. Esta situación es aún más difícil cuando hablamos de niños y niñas que, a causa de la enfermedad, se ven alejadas de sus familiares, de su hogar y de su entorno. Para reivindicar la importancia de mejorar la situación de estos singulares pacientes, este 13 de mayo tiene lugar el Día de la Infancia Hospitalizada.


Hace más de 25 años, un grupo de chicos y chicas que formaban parte de Cruz Roja Juventud en 1992 pusieron en marcha una iniciativa pionera en aquel momento: llevar los juegos y talleres que hacían con niños y niñas en grupos de ocio y tiempo libre al hospital Niño Jesús de Madrid. El proyecto se denominaba en aquel momento ‘Animación con niños hospitalizados’ y empezó siendo una ludoteca dentro del hospital con la misión de hacer más llevadera la estancia de niños y niñas mediante juegos y manualidades.


A día de hoy el proyecto está en 62 hospitales de toda España y sigue teniendo como objetivo mejorar la calidad de vida de la infancia hospitalizada y ha evolucionado con el paso del tiempo: ahora es una actividad muy reconocida y demandada, no sólo por parte de niños y niñas, sino también por familiares y profesionales sanitarios.


“Las actividades con infancia hospitalizada se han ido diversificando para dar respuesta a nuevas necesidades y ahora también tenemos en cuenta lo que necesitan sus familiares, desde tener tiempo para descansar o hacer gestiones, hasta poder conversar con el voluntariado de Cruz Roja Juventud. Es un espacio de respiro necesario para las familias y, a veces, el único con el que cuentan en todo el día”, señala Carlos Cortés, Director de Cruz Roja Juventud.


Hay que destacar el papel del voluntariado: más de 1.600 personas voluntarias de Cruz Roja Juventud realizan una labor fundamental durante la hospitalización y se esfuerzan cada día por dibujar una sonrisa en el rostro de los niños y las niñas. El compromiso y la dedicación del voluntariado permiten cambiar la dinámica cotidiana del hospital y convertirlo en escenario de juegos, talleres, animación, teatro, cuentacuentos y otras muchas actividades para que niños, niñas y jóvenes puedan entretenerse y divertirse a pesar de su enfermedad.


Las actividades de animación grupales dinamizadas por el voluntariado de Cruz Roja Juventud transforman los espacios comunes del hospital en una zona lúdica donde compartir con otros niños y niñas momentos de diversión. Los acompañamientos del voluntariado en la habitación permiten a su vez convertir las camas del hospital en tableros de juegos, cuentacuentos y disfraces que hacen resonar las risas en los pasillos.