CSUR, el latido que se anticipa para evitar la muerte súbita

CSUR, el latido que se anticipa para evitar la muerte súbita

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El hospital Clínico de Salamanca se ha convertido en centro de referencia nacional sobre cardiopatías familiares, único de Castilla y León y noveno de España. Es el reconocimiento a la labor que desde 2013 desarrolla el Programa de Cardiopatías Familiares para ser Centro, Servicio y Unidad de Referencia (CSUR), pudiendo atender a pacientes de cualquier provincia de España.


Según la definición del Ministerio de Sanidad, su objetivo es mejorar la equidad en el acceso a los servicios de alto nivel de especialización de todos los ciudadanos cuando lo precisen, concentrar la experiencia de alto nivel de especialización garantizando una atención sanitaria de calidad, segura y eficiente, y mejorar la atención de las patologías y procedimientos de baja prevalencia. Todo ello se resume en este caso en una frase: prevenir la muerte súbita. “Principalmente problemas de músculo cardíaco, arritmias y la aorta”, puntualizan Eduardo Villacorta, coordinador del programa, y la doctora María Gallego.


El Programa de Cardiopatías Familiares está compuesto por tres cardiólogos, tres genetistas, dos pediatras, dos forenses, dos especialistas en anatomía patológica y otros servicios sanitarios como neurología. En cinco años se ha tratado a unas 920 familias, 2.200 pacientes, con un crecimiento exponencial porque a partir de un nuevo caso se analiza a sus familiares y se realiza un seguimiento periódico hasta los sesenta años.


Dos son los tipos de pacientes a estudiar. Por un lado los diagnosticados y que se sospecha de alguna cardiopatía familiar por genética, por el otro familiares asintomáticos de un caso ya diagnosticado. Entonces se les realiza una búsqueda activa para prevenir la complicación, a través de un electrocardiograma y un árbol genealógico. “Ahí identificamos que familiares tendrían que pasar por la consulta”, detalla María Gallego, quien aclara que por el hecho de que una persona haya muerto de infarto con más de cincuenta años no significa que sus familiares también lo vayan a padecer. “Son problemas genéticos los que buscamos, que se pueden desarrollar en algún momento de la vida”.


Eduardo Villacorta y María Gallego


Una vez detectado el problema, se realiza un continuo seguimiento. “Incluso disponemos de un correo electrónico para que los pacientes puedan consultarnos cualquier duda sobre fármacos o determinadas actividades físicas”, porque este tipo de patología no implica un cambio radical en la vida del paciente, pero sí determinados límites. “Teniendo en cuenta determinados hábitos se puede llevar una vida absolutamente normal”.


Con el correo electrónico también se puede dar cita directamente, “es una novedad esta vía directa sin tener que pasar por el médico de cabecera o pedir cita. Es un cambio importante en la sociedad, que el médico se acerque al paciente”, explica el doctor Eduardo Villacorta. Nuevos tiempos para la atención médica, logrando ahorrar tiempo y gasto sanitario.


Nuevos tiempos en el tratamiento gracias a las nuevas tecnologías. Lo último es un desfibrilador por debajo de la piel, evitando las infecciones que solían provocar los cables. Y a la espera de aprovechar el secuenciador masivo que detecta enfermedades raras (del que NOTICIASCYL ya les ofreció un reportaje), está la posibilidad de resonancias sin apenas lista de espera, algo exclusivo de Salamanca. “Lo próximo será la modificación genética, los premios Nobel del año pasado son por maquinaria para transformar genes, técnicas de edición genética, pero eso es por ahora ciencia ficción”, concluye el doctor Villacorta.