Crónicas camperas desde Ledesma

Crónicas camperas desde Ledesma

|

Tras unos años de ausencia volvimos a la ganadería de mi amigo Ignacio López – Chaves López, en Calzadilla del Campo, a una legua escasa de la bella Ledesma, que ya huele a corpus con una excelente feria taurina que organiza el bejarano y buen empresario taurino José Ignacio Cascón.


El Tormes bajaba impresionante de agua bajo esos dos puentes en un cruce de caminos que te puede llevar hasta Los Arribes, Zamora, Salamanca o la vecina Portugal. A elegir.


Mi amigo José María Castellanos- compañero infatigable de viaje- y un servidor elegimos adentrarnos en la villa fortificada camino de Calzadilla. Había herradero en la ganadería de Ignacio López Chaves. Y desde lejos se percibía el trajín de los hombres sobre las piedras más que centenarias. Un fuerte olor a piel quemada y una nube de humo delataba al herradero.


Que se lo digan a las becerras que no paraban de berrear tras haberlas separado de sus madres y sentir el quemazón que las marcará de por vida.


El ganadero, mi amigo Ignacio, estaba en plena faena ayudado por amigos y familiares que en cada herradero se prestan para esta importante tarea campera. Pero también colaboraban Ignacio jr. y Lola, sus hijos. El mayor-16 años ya - esperaba a que las becerras salieran del mueco para enseñarles el camino hacia el cercado donde estaban el resto de animales herrados. Y Lola - 7 años –incansable de acá para allá intentando imitar a su hermano, pero cerca de la tronera del burladero por si acaso…



Y Loly, su madre, y el abuelo “Tiri” pendientes de ella. “De casta le viene al galgo”…


Cuarenta y nueve hembras y cuarenta y cuatro machos pasaron por el mueco en este día desapacible con nubes y claros, pero con viento frío que invitaba a la lumbre del salón. Y de testigo oficial Julián Escudero, facultativo veterinario de la Asociación, además de ganadero (“Escudero de Cortos”). Un total de ciento veinte vacas de vientre pastan en estas fértiles tierras que suman más de 1.000 hectáreas, además de la reata correspondiente de añojos y erales, más los consabidos sementales.


Desde 1997 la procedencia de este hierro es Domecq vía Luis Antonio Carabias y en 2006 adquieren dos sementales de Garcigrande. Pertenece a la Asociación de Ganaderías de Lidia desde 1981 cuando su padre, Ignacio López - Chaves Rodríguez  ostentaba la representación del hierro. Ahora “Tiri”, jubilado y achacoso, asesora a su hijo Ignacio.


Pero no solo de toro bravo vive el hombre…La finca acoge también a más de seiscientas vacas de carne que es de donde realmente Ignacio se puede permitir el lujo de ser un romántico ganadero de bravo. Pero no por ello mi amigo Ignacio, grande en bondad y fino en listeza, no se deja embaucar por la gente del toro (haberlos haylos) y no permite embarcar animal alguno hasta que no tiene la pasta en firme.


Ignacio es un trabajador incansable y un empresario limpio. Heredado de su padre, tanto en lo de afanoso como en lo de honesto, ha sabido ganarse a la gente del toro (y de la carne) por su sencillez, responsabilidad y profesionalidad. Además de ser buena gente. Me precio de ser su amigo desde hace años y siempre su trato fue cordial y afectuoso, al igual que el de Loly y “Tiri”. Larga vida a este excelente ganadero y a su familia.


P.D.: Mi amigo Castellanos quedó sorprendido por las magníficas instalaciones de la finca…y por el trato recibido.


P.D. II: Las abundantes y deliciosas viandas saciaron el apetito de currantes e invitados del herradero. Destacaremos un suculento y sabroso hornazo que Ignacio suele comprar en San Pedro del Valle. Tomo nota…