El Acto del Descendimiento tampoco pudo celebrarse

El Acto del Descendimiento tampoco pudo celebrarse

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El Viernes Santo comenzó en Salamanca con la suspensión del Acto del Descendimiento y la procesión del Santo Entierro que llevan a cabo la Cofradía de la Vera Cruz. A las 16:15 horas estaba previsto el tradicional acto en el Campo de San Francisco, pero la amenaza de lluvia y las gotas caídas de forma intermitente obligaron a suspenderlo, así como la posterior comitiva con numerosos pasos, algunos de gran valía por su singularidad y antigüedad.


El Acto del Descendimiento es una celebración religiosa popular que se viene realizando el día de Viernes Santo desde el siglo XVII. Constituye uno de los actos distintivos de la Pasión charra, declarada de Interés Turístico Internacional, pues es un Sermón seguido de un desenclavo de la Cruz de una figura articulada de Cristo, para introducirlo en el Sepulcro después de haberlo expuesto en besapiés.


Durante siglos ha pasado por varios lugares, como la Plaza Mayor y el Patio Chico. Hasta que en 2013 la reestructuración del Viernes Santo propuesta por la Junta de Semana Santa tras la disolución de la Procesión General del Santo Entierro contemplaba la celebración del Acto del Descendimiento en la tarde del Viernes Santo, celebrándose así desde entonces.​



Pasos que han quedado sin desfilar


La Flagelación del Salvador, o Los Azotes. Grupo escultórico de cuatro figuras debido a Alejandro Carnicero en torno a 1724. Representa a Cristo atado a una columna baja siendo azotado por dos sayones, uno de los cuales le tira del pelo, mientras un soldado romano sujeta la soga que amarra a Cristo a la columna.


Ecce Homo, o La Caña. Grupo de cuatro figuras atribuido a Alejandro Carnicero. Representa a Cristo flagelado y coronado de espinas, con la caña por cetro y vistiendo manto púrpura flanqueado por dos sayones mientras Pilato lo presenta al pueblo.


La Caída. Paso de cinco imágenes presentando a Cristo caído con la cruz ayudado por Simón de Cirene, la Verónica arrodillada que acaba de secarle el rostro, un sayón tirando de la soga que lleva Cristo al cuello y un soldado con lanza en ademán de amenazar a Cristo para que se levante. El grupo actual es obra de Francisco González Macías en 1947


Santísimo Cristo de los Doctrinos. Crucificado anónimo de finales del s. XVII o principios del s. XVIII, atribuido al círculo de Bernardo Pérez de Robles. Representa a Cristo muerto sujeto a la cruz por tres clavos, con la cabeza ladeada hacia el lado derecho, los brazos en posición horizontal y el cuerpo libre de tensión. El paño de pureza aparece enrollado y se cruza en aspa en la parte delantera, dejando al descubierto las caderas.


Nuestra Señora de la Amargura. Imagen de vestir del s. XVII. Se realizó para el Acto del Descendimiento a partir de 1625, atribuyéndose a Pedro Hernández y Antonio Díez. La imagen representa a María con la mirada baja y las manos entrecruzadas. Antiguamente era venerada en la cofradía bajo la advocación de Virgen de la Soledad.


El Calvario. Paso que toma parte en la Procesión del Santo Entierro, representando al Cristo muerto en la Cruz acompañado por la Virgen, San Juan y María Magdalena.


Grupo del Descendimiento. El grupo escultórico empleado para la celebración del Acto del Descendimiento data de 1615, primer año en que se celebró. Está compuesto por las imágenes de Cristo y los dos ladrones, la Virgen y San Juan.


Virgen de los Dolores. Obra del escultor valenciano Felipe del Corral anterior a 1718, año en que se reforma la Capilla de Insignias de la Ermita de la Vera Cruz para albergar la imagen, que había sido tallada en Madrid. Se inspira en la Virgen de las Angustias de Juan de Juni, de la que el autor debió tener conocimiento bien mediante un viaje a Valladolid o bien a través de un grabado de Juan de Roelas. Representa a la María vencida a los pies de la cruz, buscando consuelo en el cielo con su mirada y llevándose la mano derecha al pecho en el que están clavadas siete espadas en alusión a los Dolores de la Virgen. Sigue el modelo de la obra citada de Juan de Juni, pero dándole un toque más delicado y femenino, acorde con la estética del barroco dieciochesco.


Santo Sepulcro. Es una obra anónima donada a la cofradía en 1678 por Lorenzo García y Josefa de Aragón, como reza una inscripción en su interior. Consiste en una urna de base trapezoidal, realizada en madera de ébano y carey con ventanas de cristal que permiten ver su interior. Separando las ventanas hay columnillas sobre ménsulas con basa y capitel de plata. El conjunto está decorado con florones y festones de plata. Antonio Casaseca plantea la hipótesis de que su procedencia sea iberoamericana, basándose en los materiales empleados. Fue restaurado en 2006.