Unidad de Continuidad Asistencial, el futuro de la medicina

Unidad de Continuidad Asistencial, el futuro de la medicina

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La provincia de Salamanca envejece a pasos agigantados. Cada vez son más los mayores de 65 años, incluso mayores de ochenta, lo que ya se denomina cuarta edad, en un territorio con una escasa densidad de población y localidades muy dispersas. Por eso, el tratamiento sanitario es más complicado que en otras zonas de España, habiendo una mayor presencia de enfermos crónicos, pacientes pluripatológicos con enfermedades inestables y elevadas necesidades de atención sociosanitaria. Cuando la Atención Primaria en centros de salud y consultorios médicos no da más de sí, entra en acción la Unidad de Continuidad Asistencial (UCA) del hospital de Salamanca, un tratamiento ágil y rápido que evita traslados y gastos innecesarios.


Este proyecto se implantó hace un lustro en hospitales de toda España, llegando a Castilla y León en el año 2014 para afrontar los cambios demográficos de la sociedad, pues cada vez vivimos más, hay más pacientes ancianos y, por tanto, hay un grupo de población no muy numeroso que necesita más el sistema sanitario porque acumulan varias patologías crónicas. “Son pacientes que necesitan mucho el sistema sanitario y no pueden esperar como una persona joven”, explica Luis Seisdedos Cortés, especialista en Medicina Interna que junto a la doctora Gloria Alonso Claudio y la enfermera Montserrat Pérez Prieto forman parte de la Unidad de Continuidad Asistencial.


Por ejemplo, un joven con neumonía ingresa, se cura y no vuelve a utilizar el sistema sanitario hasta que vuelva a enfermar, pero hay pacientes crónicos, en su mayoría ancianos, que a su vez padecen una insuficiencia cardíaca, diabetes o un problema bronquial, entonces va al médico de Atención Primaria por su neumonía. Ese problema lo puede solucionar ese facultativo, pero hay esa descompensación de otras patologías que no puede hacerlo. Antes no tenían más remedio que enviar al paciente a urgencias, esperar diez o doce horas porque están colapsadas y al final termina ingresando. Gracias a la UCA pueden contactar por teléfono y resolver el problema a distancia gracias a los conocimientos especiales de estos médicos, pero también ver al paciente en menos de 24 horas y ofrecerle los recursos que Atención Primaria no puede en un hospital de día con medicación intravenosa, transfusiones de sangre, etcétera, pues disponen de hasta ocho camas. “La filosofía es tener una coordinación lo mejor posible para que los pacientes, cuando necesiten acceder al hospital, pueden hacerlo rápido y ágilmente”, afirma Luis Seisdedos.


Pongamos otro ejemplo. Un paciente anciano acude al centro de salud de Aldeadávila de la Ribera, donde su médico de Atención Primaria no es capaz de solucionar el problema que presenta. Lo deriva a urgencias de Salamanca, con lo que supone movilizar a una ambulancia si es preciso y la hora de viaje, pero resulta que al llegar al hospital no era tan grave la patología y debe regresar a su pueblo. Una consulta telefónica a la Unidad de Continuidad Asistencial puede ofrecer la solución que el médico rural no percibe, debido a la experiencia en el tratamiento de múltiples casos durante estos años, incluso adelantándose a patologías secundarias que se pueden desarrollar a tenor de la evolución que presenta el paciente.


“Es el futuro de la medicina”, considera Luis Seisdedos, “una manera diferente de trabajar”, la simbiosis de la Atención Primaria y la Atención Especializada con una consulta a demanda de médico y paciente, evitando incluso revisiones posteriores. “Con estas llamadas se pretenden resolver dudas sin que sea necesario ver al paciente en consulta. También podemos hacer gestiones como pautar oxigenoterapia o proporcionar fármacos de uso hospitalario. La clave es el cuidado y seguimiento del paciente crónico, ser lo más resolutivos posibles”, añade Gloria Alonso. De hecho, todas las semanas incluso se acercan hasta los centros de salud para ver in situ a determinados pacientes, ya sean sintomáticos con enfermedad activa que no requieran ingreso hospitalario, ya sean pacientes con patología grave aguda que pueda descompensar su enfermedad crónica y cualquier otro servicio que lo necesite.


Actividad docente e investigadora


La Unidad de Continuidad Asistencial ha recibido estudiantes de tercero de Medicina durante todo el curso académico para la realización de prácticas. Además, ha participado en la evaluación clínica objetiva y estructurada. Igualmente, han rotado residentes de medicina interna en su cuarto o quinto año, quienes durante tres meses reciben conocimientos especiales. Incluso se ha recibido a médicos de Atención Primaria para perfeccionar sus conocimientos.


Por otro lado, esta unidad participa en las sesiones clínicas del servicio, las del hospital, en congresos científicos de la Sociedad de Medicina Interna, publicación de artículos en revistas médicas y en ensayos clínicos. El año pasado atendió a 1.465 pacientes de forma presencial, pero también a 563 de forma telemática, 761 con consultas de enfermería telemáticas, superando la actividad del hospital de día los 1.600 pacientes. Es decir, una unidad en crecimiento, con positivos resultados tanto para la salud del paciente como para el descenso del gasto sanitario.