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Región

El corzo, un problema en las carreteras de Burgos

22 marzo, 2018 12:45

El subdelegado del Gobierno en Burgos, Roberto Saiz, ha puesto de manifiesto este jueves, tras la reunión que ha presidido de la Comisión de Seguridad Vial celebrada, la preocupación del Gobierno de España por la proliferación de accidentes provocados por animales asilvestrados.

"Ya son más de tres de cada cuatro accidentes los que provocan los animales y se dispara el número de siniestros que tienen como protagonistas a los corzos", ha indicado.

Por el contrario, se registra una disminución significativa del número de accidentes en los que no concurre esta circunstancia y también el número de heridos y, sobre todo, de personas fallecidas.

Durante el año 2017 se registraron en las carreteras burgalesas un total de 18 víctimas de accidente por la irrupción de un animal en la calzada, la misma cifra que en el año anterior.

En cuanto al número de accidentes con daños materiales, durante 2017 se produjeron 2.349 tanto en las carreteras del Estado, como de la Comunidad Autónoma, Diputación, municipios y otros titulares.

Para Roberto Saiz, este hecho abunda todavía más en la constatación de que el número de accidentes ha aumentado por culpa de la irrupción de animales incontrolados en la calzada puesto que "afortunadamente", suelen saldarse con daños materiales y sin víctimas.

En las carreteras de la Comunidad Autónoma de Castilla y León se han producido el 45,46% del total de accidentes en 2017 (8 de ellos con víctimas y 1.076 con daños materiales), el 38,61% en las carreteras del Estado (8 víctimas y 906 accidentes con daños materiales), el 14,66% en las carreteras de diputaciones (habiéndose producido una víctima y 346 accidentes con daños materiales), el 1,098% en las carreteras de municipios (1 víctima y 25 accidentes con daños materiales) y tan sólo un 0,169% sin víctimas y con cuatro accidentes en las carreteras de otros titulares.

De este total, los corzos fueron los culpables de 1.633 accidentes en los que se produjeron daños materiales y de 6 en los que hubo víctimas como consecuencia de su irrupción en las carreteras burgalesas.

En lo que a cifras se refiere, "el mayor aumento de accidentes se produjeron durante los meses de julio y noviembre, al igual que en años anteriores", ha indicado el Subdelegado.

El número de víctimas durante los años 2016 y 2017 fue de 18 personas y en lo que a accidentes con sólo daños materiales se refiere, se incrementó en 413, pasando de 1.936 en el año 2016 y 2.349 en el 2017.

Carreteras protegidas 

La postura defendida por la Subdelegación del Gobierno es que "no hay una única medida que sea la panacea para erradicar los accidentes provocados por animales. El efecto de corzos, jabalíes y ciervos sobre la circulación debe mitigarse con la utilización coordinada de diversas fórmulas".

El hecho de que se pongan en funcionamiento autovías que, como tales, están protegidas por barreras cinegéticas, prácticamente erradica los accidentes provocados por animales en estas carreteras "pero no por ello", ha dicho Saiz, "elimina a corzos, ciervos y jabalíes que buscan sustento y agua en otras zonas por lo que muchas veces deben atravesar otro tipo de carreteras. Al ser las autovías las más frecuentadas, se minimiza el problema pero no se soluciona, como indican claramente los datos expuestos".

La Administración General del Estado viene poniendo en práctica desde los años noventa todo tipo de medidas para limitar este problema.

Desde que empezó a incrementarse el número de accidentes, como consecuencia del aumento de la cabaña cinegética, el Gobierno de España colocó biondas de protección en otros, instaló barreras de olor, aumentó la señalización de peligro con balizas fotovoltaícas, situó prismas reflectores que ponían en alerta a los animales. Pero ninguna de estas medidas ofreció soluciones definitivas.

La que resultó más práctica fue la deforestación a ambos márgenes de las carreteras más castigadas por este tipo de accidentes para ampliar la visibilidad de los conductores.

Según ha señalado Roberto Saiz, tanto la Administración Central como la Autonómica buscaron y buscan soluciones complementarias que coadyuven en la disminución del número de accidentes de este tipo.

El subdelegado ha incidido en el hecho relevante de que "el aumento del número de corzos está en el origen y evolución del problema. La realidad es que ha aumentado desmesuradamente el número de corzos.
Las soluciones más radicales y más efectivas pasarían por el control de esta cabaña a través de planes cinegéticos adecuados a cada coto".

Los accidentes provocados por jabalíes y ciervos se mantienen más o menos estables: 14 accidentes provocados por ciervos en 2016 y 16 en 2017, así como 495 accidentes provocados por jabalíes en 2016 y 509 en 2017.

Mejoría en la conducción 

Otro hecho que se ha puesto de manifiesto en la Comisión Provincial de Tráfico y Seguridad Vial ha sido la mejoría en general en lo que a conducción se refiere, a lo que contribuye la labor de la Jefatura Provincial de Tráfico y del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil que realizan periódicamente campañas de concienciación, prevención, disuasión y formación.

Además, reducen el número de accidentes la señalización de tramos de concentración de accidentes, la instalación de radares fijos, limitación de velocidad en tramos donde proliferan los ciclistas, aumento de la vigilancia en los tramos en los que los conductores suelen ir más deprisa de lo permitido (tramos INVIVE) o el esfuerzo económico y humano para minimizar los efectos de la nieve en la circulación.