Ecobroncoscopia, mayor probabilidad de supervivencia para tumores pulmonares

Ecobroncoscopia, mayor probabilidad de supervivencia para tumores pulmonares

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El hospital Clínico de Salamanca cuenta con servicios de referencia regional, innovadoras propuestas y técnicas pioneras, pero también con tecnología de última generación para lograr una mayor supervivencia de los pacientes. Es el caso de la Unidad de Endoscopia y Neumología Intervencionista del Servicio de Neumología, donde se ha logrado menos riesgo para el enfermo, más posibilidades de supervivencia, menos tiempo para determinar el tratamiento y menos gasto sanitario.


Esta unidad se puso en marcha en el año 2006 y desde entonces ha evolucionado desde técnicas pleurales básicas hasta poder ver en tiempo real a través de una pantalla de televisión lo que ocurre en el último bronquio, de la endoscopia respiratoria a la broncoscopia. Así, a través de un tubo introducido por la nariz o boca del paciente ahora se puede llegar a cualquier rincón del pulmón y tomar muestras. Pero, además, con una sonda de frío a -89 grados, se puede obtener un trozo de pulmón más rentable que cuando se hace con una pinza mediante biopsia.


Una técnica que se realiza en trabajo conjunto con otorrino y pediatría, por ejemplo para detectar cuerpos extraños cuando un niño se traga algún objeto. Incluso se ha utilizado en recién nacidos con malformaciones congénicas que presentan problemas respiratorios, según explica Rosa Cordovilla, responsable de la Unidad de Endoscopia y Neumología Intervencionista. “Estamos muy contentos con ese trabajo”, destaca.


Además, la broncoscopia permite instalar válvulas endobronquiales para que el aire salga pero no entre, reduciendo el volumen a pacientes con enfisema pulmonar. En ocasiones en pacientes con neumotórax persistente y alto riesgo para la cirugía por toque el paciente no se puede operar, por lo que tenían que regresar a su casa con un drenaje, pero ahora se puede instalar esa válvula y poder ser dado de alta sin drenaje.


ecobroncoscopia salamanca equipo


Con un ecógrafo en la punta del tubo se puede observar dentro del pulmón, no lo que está dentro de los bronquios, sino pegado a ellos, por ejemplo tumores o ganglios que no se pueden apreciar con una broncoscopia normal. Antes se realizaba una punción más al tanteo en función de los conocimientos de anatomía y por experiencia. Ahora se puede ver todo en tiempo real y no se pincha en un vaso o fuera de la zona a estudiar. “Eso ha permitido aumentar la rentabilidad, mejorando el diagnóstico del cáncer y que en un cáncer de pulmón, que hay que conocer los ganglios afectados, antes había que abrir en el quirófano y tomar muestras, pero ahora ya no hace falta y en el mismo momento se conoce la extensión del tumor”, explica Rosa Cordovilla, quien destaca la gran labor que realiza todo su equipo, "sin ellos no sería posible".


Esta técnica, la ecobroncoscopia, permite extraer una muestra suficiente para un posterior estudio molecular y genético de cara a tratamientos personalizados sobre el cáncer. Es decir, que un paciente concreto se beneficie de un tratamiento especial porque se ha podido investigar antes su singular patología. “Los oncólogos cada vez nos lo piden más, lo que se llama ahora medicina personalizada”, añade la neumóloga.


De hecho, cada año se realizan más ecobroncoscopias, el año pasado 298 en el hospital de Salamanca, con pacientes también llegados de Zamora, Ávila y Segovia. Y es que ahora en menos de un mes está diagnosticado el tumor y enviados todos los datos para su tratamiento. “Antes podían pasar meses, para ahora el tratamiento es más específico y aumenta la probabilidad de supervivencia”, lo que repercute además en evitar operaciones a ciegas, es decir, abrir al paciente para descubrir después que se podría haber ahorrado la intervención, como ocurría antes si había una determinada afectación de los ganglios. “Los que se operan, están bien operados”, añade Rosa Cordovilla.


Ecobroncoscopia radial


A mayores, hay una minisonda de ecografía, muy finita, para las zonas más distales del pulmón, “llega hasta el final, que antes no podíamos ver”, una técnica muy beneficiosa para lesiones muy periféricas. Un avance que no será el último, pues están por venir próximos avances cuando entre en funcionamiento el nuevo hospital, aumentando el número de salas. Serán avances donde la inteligencia artificial y la navegación electromagnética por GPS serán claves.


Esta técnica también permite ver otros tumores que han hecho metástasis. Además, se realizan técnicas pleurales bajo control ecográfico gracias a un nuevo aparato de grandes prestaciones. "Tener esto en Salamanca evita viajar a Valladolid o Madrid, Salamanca se merece tener esta tecnología". Por tanto, ha mejorado la seguridad de los procedimientos de una unidad, la de Endoscopia y Neumología Intervencionista del hospital Clínico de Salamanca, cuya labor permite salvar vidas cada día.