Herrera, en busca del "empujón" para lograr los objetivos de legislatura

Herrera, en busca del "empujón" para lograr los objetivos de legislatura

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El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha indicado que aún queda dar un "empujón" para lograr los objetivos marcados por la presente legislatura por su Gobierno en términos de empleo y del peso industrial.


La aspiración es que, en 2020, la industria regional represente el 20 por ciento del valor añadido bruto. Actualmente, la cuota ronda el 18 por ciento, según Herrera, que también ha recordado la meta de superar "de nuevo" el millón de ocupados en Castilla y León. En ese ámbito, ha señalado que la media que ha dejado el año 2017 es de "poco más de 970.000".


En cualquier caso, el presidente de la Junta ha incidido en que Castilla y León es una tierra "por la que merece la pena apostar". Lo ha manifestado durante la inauguración, este miércoles, de una planta de envasado de agua mineral en Ortigosa del Monte (Segovia).


Ha puesto como ejemplo la industria agroalimentaria, a la que presentado como "una de las bases sólidas" de la economía de Castilla y León. Herrera ha argumentado que ese sector constituye un 5 por ciento de la economía regional, más de una cuarta parte de la industria de Castilla y León y que engloba en ese territorio más de 3.000 empresas y más de 35.000 puestos de trabajo directos. Además, en 2017 generó más de 10.000 millones de euros de negocio, de los que el 20 por ciento correspondió a exportaciones.


En la inauguración de las nuevas instalaciones de Bezoya, Herrera ha valorado que la empresa haya duplicado su producción desde 2010 y que su aumento productivo desde entonces haya supuesto "todos los años" récords de "dos dígitos", con lo que ha superado el "listón" de los 100 millones de euros de facturación anual. También ha recalcado que, cada día, 130 camiones, salgan con 2 millones de litros de agua de las plantas de Ortigosa del Monte y Trescasas, para distribuirlos en 20.000 puntos de venta por toda España.


La construcción de las nuevas instalaciones ha significado unos 15 millones de euros y el presidente de Calidad Pascual, Tomás Pascual, ha incidido en que Bezoya --que pertenece a ese grupo empresarial-- aporta más de 180 millones de euros a la cadena de valor y que alcanza 1.220 empleos entre directos, indirectos e inducidos.


Entre 2008 y 2014, la empresa ha duplicado sus ventas y también la captación de agua y maneja el objetivo de "mantener y elevar" esos datos. En Segovia, mantiene 120 puestos de trabajo directos y la previsión es que, en los próximos dos años, esa cifra crezca un 15 por ciento y que los empleos indirectos lo hagan un 20 por ciento, según Pascual.


El presidente del grupo también ha aludido al aumento de agua embotellada. En 2016, fue del 6 por ciento y en 2017 del 8 por ciento. Existe la previsión de que desde ahora hasta 2020 ese crecimiento llegue al 10 por ciento.


Juan Vicente Herrera ha calificado al grupo Calidad Pascual como "uno de los buques insignia" de la industria agroalimentaria de Castilla y León, al frente del cual se sitúa una familia empresaria "nacida aquí" y que no ha abandonado "sus raíces". Un grupo que cuenta con una facturación anual de 700 millones de euros y más de 2.300 puestos de trabajo. La mayoría de ellos en Castilla y León, donde se localizan cuatro de sus seis plantas. Reúne 25 familias de productos y más de 200 referencias, además de tener presencia en 67 países, según el presidente de la Junta.


Mientras, Tomás Pascual Gómez-Cuétara ha subrayado cómo su padre, Tomás Pascual Sanz, decidió comprar el manantial de Ortigosa del Monte en 1974, por ser de mineralización muy débil y apropiada para sus problemas de ácido úrico. Tras cuatro décadas y media, ha destacado la "sostenibilidad" del manantial y cómo la planta se limita a conducir el agua del manantial y embotellarla, tras "solo" filtrarla para evitar la presencia de sólidos en suspensión.


Por eso, ha afirmado que se trata de una agua "muy saludable", mientras que Juan Vicente Herrera ha glosado la figura de Tomás Pascual Sanz, al que ha definido como un empresario "de leyenda" y de quien ha alabado su "inteligencia natural".