Las nuevas tecnologías generan miles de empleos, pero podrían triplicarse

Las nuevas tecnologías generan miles de empleos, pero podrían triplicarse

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Acaba de comenzar 2018, el año de la consolidación definitiva de la recuperación económica, según apuntan diversos estudios de agencias de calificación, bancos, analistas financieros… pero, ¿qué opinan los propios protagonistas de que cada día la economía siga su curso? ¿Cuál es la situación actual de cada uno de los sectores que conforman el engranaje del tejido productivo? NOTICIASCYL continúa su serie dominical en la que analiza el estado actual de los sectores económicos de Salamanca.


Hoy es el turno para las nuevas tecnologías, un sector muy boyante en la provincia de Salamanca, en continuo progreso, pues en torno al Parque Científico de la Universidad de Salamanca y a la Facultad de Informática de la Universidad Pontificia han surgido muchas empresas tecnológicas con talento e innovadoras. Un sector que en la actualidad agrupa a unas 250 empresas, desde electrónica hasta desarrollo web, con unos 2.500 trabajadores (la tónica mayoritaria por negocio está entre cinco y diez empleados), cifra a la que habría que añadir otro millar de las multinacionales implantadas en Salamanca.


El área tecnológica no para de expandirse y ofrecer nuevas oportunidades laborales, no siempre fáciles de cubrir para las empresas: desde la inteligencia artificial a las arquitecturas, el área de seguridad y el tratamiento de datos. Así lo asegura un informe de Spring Professional, la consultora de selección de mandos intermedios, medios y directivos del Grupo Adecco.


Además, cada vez es más importante que estos nuevos profesionales tengan un perfil multidisciplinar, con una gran polivalencia, capacidad analítica y orientación a resultados, así como una visión estratégica, proactividad y adaptación al cambio, necesidades que están más presentes que nunca en las empresas. Asimismo, el conocimiento de otras lenguas ya es una condición prácticamente obligatoria para los perfiles más cualificados y más allá del dominio del inglés, cada vez se valora más el conocimiento de una tercera lengua.


Los perfiles más rompedores de este año estarán especializados en realidad aumentada, deep learning, blockchain y edge computing. Ámbitos como el de la inteligencia artificial, la realidad virtual o el IoT (Internet of Things) serán algunos de los sectores más dinámicos y rompedores del año, añade otro informe de Randstad Technologies.


Y es que el auge del comercio electrónico y del aumento de los trámites y gestiones digitales hacen imprescindible que, cada vez más, las compañías desarrollen mejores plataformas conversacionales para poder atender a sus clientes. Los chatbots y asistentes virtuales de voz son piezas clave para poder ofrecer un buen servicio a los usuarios.


Agustín Lorenzo, presidente de la Asociación de Empresas de Salamanca de Tecnologías de la Información y la Comunicación Agustín Lorenzo, presidente de la Asociación de Empresas de Salamanca de Tecnologías de la Información y la Comunicación


El sector tecnológico es cada vez más importante en Salamanca, pero al no disponer de un tejido industrial fuerte, la demanda de servicios locales es limitada, por lo que las nuevas empresas trabajan principalmente con otras provincias de España, según destaca Agustín Lorenzo, presidente de la Asociación de Empresas de Salamanca de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Aestic). Otro problema es la escasez de profesionales respecto a la mano de obra que se precisa. Así, las universidades generan en torno a un centenar de licenciados cada año, pero se necesitan el doble o el triple para cubrir la demanda de las empresas.


Por eso, el presidente de Aestic considera que no hay una atención especial de las administraciones hacia el sector de las nuevas tecnologías, “sólo queremos que nos dejen vivir en esta provincia, porque en un territorio en el que siempre ha destacado el sector primario estos polos de conocimiento no se están aprovechando, somos exportadores de materia gris”.


De ahí la necesidad de una estrategia común de las administraciones para generar una gran industria tecnológica, como ocurre en León en torno al Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE). Aquí podría ser en torno al Parque Científico y la industria de contenidos. “Eso fija población y genera riqueza. Tenemos el talento pero no lo estamos aprovechando, lo estamos regalando porque el profesional que se forma aquí no ve salida a su perfil laboral”, concluye Agustín Lorenzo.