Los huertos escolares se extienden a trece centros de Valladolid

Los huertos escolares se extienden a trece centros de Valladolid

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Aprender que patatas, lechugas y berenjenas no emergen de los pasillos del supermercado sino que surgen de la tierra después de un proceso de cultivo y atenciones es una obviedad que se asimila mucho mejor con la práctica y la mirada en directo. Ese es uno de los objetivos del proyecto Cultivando Educación Ambiental, con el que el Ayuntamiento ha impulsado iniciativas que algunos colegios de Valladolid ya estaban desarrollando con huertos escolares.


La concejala de Medio Ambiente, María Sánchez, ha explicado que “ya había ocho centros con huertos escolares, pero ahora el proyecto llega ya a trece colegios y queremos que se siga ampliando esta red”. En su visita al CEIP Francisco de Quevedo, en el barrio del Cuatro de Marzo, Sánchez ha asistido en directo a cómo trabajan alumnos y alumnas en la huerta con los docentes y ha apuntado que el proyecto seguirá creciendo “con formación tanto para el AMPA como para los profesores y también para los niños y niñas”.


“Este programa es positivo para la salud porque comen es más fácil así que a los niños y niñas les apetezca comer espinacas por ejemplo, que ven que las cultivan y salen de la tierra y así se acercan más a las verduras”, ha añadido María Sánchez.


Si durante el pasado año colegios como el Antonio Machado, El Peral, Miguel Delibes, Miguel Hernández, Francisco Quevedo, Gabriel y Galán, Giner de los Ríos, y Pedro Gómez Bosque ya formaron parte de esta experiencia, este año se les han unido cinco nuevos centros: Pablo Picasso, Número 1, Entre Ríos, Federico García Lorca y Nuestra Señora del Duero, que suman por tanto trece, en la Red de Huertos Escolares en Valladolid.


El programa tiene como objeto que los alumnos conozcan a través de la educación ambiental, conceptos como la soberanía alimentaria, el cultivo de alimentos básicos y la concienciación sobre hábitos de alimentación más saludables y sostenibles, con una llamada a un consumo de proximidad y ecológico, generando, a través del huerto, un espacio curricular para todo el centro y un lugar de encuentro de toda la comunidad educativa.