La buena alimentación preocupa a Medina del Campo

La buena alimentación preocupa a Medina del Campo

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Medina del Campo se centra en la buena alimentación y en la mañana de hoy martes, celebrará la conferencia: ¿Qué hay que comer para comer bien?


Lugar: Colegio Lope de Vega (Calle Nueva del Cuartel, 14) e IES Emperador Carlos (C/ Zamora, s/n)


Horario: 11:00 y 13:00 horas


Conferencia de Rocío Estévez-Santiago del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN, CSIC).


En la adolescencia la dificultad de seguir una alimentación adecuada es mayor que en otras etapas. Por un lado, los objetivos nutricionales son más difíciles de alcanzar debido a causas totalmente fisiológicas como son el estirón puberal, los cambios en la composición corporal, las variaciones individuales en la edad de comienzo de la pubertad, etc…Por otro lado, existen unas características psicológicas y emocionales propias de esta época de la vida, (búsqueda de identidad, rebeldía, importancia de la aceptación del grupo…) que pueden alejar todavía más al adolescente de cubrir sus necesidades nutricionales.


Estos hechos, sumados a que los escolares empiezan a tener la suficiente autonomía como para decidir qué alimentos comer y cómo combinarlos, pero, desgraciadamente suelen carecer de la suficiente información para que estas decisiones sean las adecuadas, nos deja como única opción posible, la formación. Debemos aportarles los conocimientos necesarios para que sean capaces de escoger la opción adecuada dentro del abanico de posibilidades que se les ofrece.


El objetivo de este taller es poner de manifiesto errores corrientes en alimentación de los adolescentes de una manera práctica. Los jóvenes rellenarán una encuesta sobre sus hábitos alimentarios y a continuación recibirán información sobre los nutrientes y sus funciones, y unas pautas dietéticas básicas, de manera que puedan, para finalizar el taller, detectar en sus propias dietas cuáles son los errores cometidos y proponer diferentes formas de resolverlos. De esta forma, al estar implicados en el proceso de corrección de errores, la información que adquieran será más eficiente y duradera, y podrán utilizarla en su vida cotidiana para hacer elecciones nutricionalmente adecuadas con las que cubrir sus requerimientos.