El pasaje del delito

El pasaje del delito

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El local de ocio nocturno ubicado en el pasaje Coliseum de la Plaza Mayor de Salamanca ha vuelto a ser noticia tras la detención de un menor de edad por presunta violación de una universitaria extranjera en el cuarto de baño. Establecimiento que se denomina ‘after’ (después), pues abre a última hora de la madrugada para que los jóvenes con más ganas de fiesta puedan prolongarla hasta el mediodía.


Es uno más de los delitos y faltas que han tenido lugar tanto en el interior de este establecimiento como en su entorno. Peleas y agresiones se suceden desde hace cuatro años sin que las autoridades puedan cerrarlo de forma definitiva al buscar las lagunas legales que le permiten su apertura.


La Policía Local llevó a cabo diversos controles ante las denuncias por ruido de los vecinos de la zona. El ‘after’ fue sancionado continuamente y incluso se llegó a precintar sus equipos musicales al incumplir la normativa municipal. Posteriormente, el Ayuntamiento no le renovó la licencia como pub debido a que no cumplía con los requisitos, pero el dueño encontró la manera de seguir abriéndolo: solicitó una licencia como cafetería.


La fiesta continuaba y los problemas entre los jóvenes que acuden allí también. Varios fueron los desalojos masivos que se produjeron, principalmente por tener la música más alta de lo que permite la licencia de cafetería, sólo tener música de forma ambiental, con un límite de decibelios muy bajo, precintándose los equipos. Pero superada la sanción, vuelve por sus fueros. Así de forma sucesiva.


Este año ya han sido varias las intervenciones policiales por peleas y agresiones en la zona. A lo que se suman los problemas sanitarios debido a los constantes restos de orín y vómitos que quedan en el pasaje. Por eso, los vecinos reclaman una solución definitiva, si es necesario incluso presencia de la Policía Local todos los días para ahuyentar a la clientela y que las pérdidas terminen por hacer cerrar definitivamente al ‘after’. Por las buenas o por las malas, antes de que haya que lamentar un incidente trágico en el que ya se denomina el pasaje del delito.