El justiciero de los cerramientos de fachadas y áticos

El justiciero de los cerramientos de fachadas y áticos

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La particular ‘venganza’ de un salmantino que fue sancionado hace año y medio por haber cerrado dos terrazas sin permiso municipal está poniendo en jaque a los servicios urbanísticos del Ayuntamiento de Salamanca. La justicia que se aplicó con él ahora la reclama en toda la ciudad, cual superhéroe en busca de la igualdad de trato.


En verano de 2016 este salmantino residente en el barrio Vistahermosa fue multado con unos 5.000 euros. Y no porque actuara de oficio el Ayuntamiento, sino porque había sido denunciado por un vecino. Entonces comprobó que este tipo de multas sólo se llevan a cabo si hay denuncia de por medio, además de la existencia de cientos de cerramientos que podrían estar en su misma situación, y por tanto ser sancionados. Dicho y hecho. Comenzó así a recorrer la ciudad para elaborar una lista de posibles infracciones. Año y medio después tiene colapsado el servicio municipal tras presentar casi novecientas denuncias.


Y es que cada caso es particular. Para verificar la irregularidad, los técnicos deben estudiar cuándo se pudo cerrar un balcón o un ático de un edificio para así comprobar si se solicitó la correspondiente licencia o si se cumplen los cánones establecidos en la ordenanza municipal. Trabajo exhaustivo que no siempre es fructífero, pues algunas de las denuncias se refieren a casos donde el cerramiento tuvo lugar hace más de una década.


Además, una vez verificada la infracción, se inicia un expediente que lleva su proceso administrativo que tampoco tiene por qué terminar con el ingreso de la multa, pues muchas viviendas durante la crisis económica pasaron a formar parte de los bancos, deambulando de entidad financiera en entidad financiera o incluso entre fondos especializados. En otros casos, pueden ser viviendas de empresas de construcción que quebraron, encontrándose en un limbo de propiedad difícilmente subsanable.
Pero el censo de cerramiento de balcones y áticos está ahí y este salmantino no cejará hasta que se imparta lo que considera justicia e igual trato que el que sufrió. En este caso, los problemas de convivencia de un vecindario están afectando a toda la ciudad.