Rosana Antolí muestra sus visiones contemporáneas en el DA2

Rosana Antolí muestra sus visiones contemporáneas en el DA2

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El museo Domus Artium 2002 (DA2) muestra desde este jueves hasta el 27 de mayo las 'Visiones contemporáneas' de Rosana Antolí. Podrá visitarse de martes a viernes de 12.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas, y los sábados, domingos y festivos de 12.00 a 15.00 y de 17.00 a 21.00 horas.


En el 2018, Visiones Contemporáneas, últimas tendencias en el cine y vídeo en España, un proyecto comisariado por Playtime Audiovisuales, cumple su sexto año de exhibición. Comienza la temporada con el ciclo dedicado a una artista alicantina con base en Londres que cuenta con una producción multidisciplinar que abarca, dibujo, pintura, escultura, vídeo, performance y media art.


Rosana se perfila como una de las artistas españolas con mayor proyección internacional. Trabaja en torno al loop, la repetición, interrelacionando la danza y la performance con la imagen. Se mueve en formatos híbridos, entre la coreografía y el dibujo. Ella misma define su obra como “pintura en movimiento” donde el espectador se hace partícipe y puede orbitar en torno a ella.


Esta artista transita entre las acciones del día a día y las preguntas clave de la humanidad. Preguntas acerca de nuestra existencia y nuestros anhelos y preocupaciones. En su obra encontramos un equilibrio perfecto entre lo conceptual y la proximidad de lo emocional y sensorial. Rosana nos cuenta historias, se interesa por el relato pero no de una forma tradicional si no haciendo hincapié en los grupos, los comportamientos y en la sociedad como generadora de “comunidades del gesto” a través de los cuerpos.


El año pasado, fue premiada con la beca para jóvenes creadores, Generación 2017 de Fundación Monte Madrid, afianzándola como una de las mejores artistas visuales de la actualidad. En 2015 es galardonada con la beca Multiverso, concedida por el BBVA. Con un pie en Londres y el otro en el resto del mundo, Rosana Antolí ha trabajado en proyectos individuales y colectivos tanto en Inglaterra y España como en otros países (Argentina, Cuba, Colombia, México, Estados Unidos, Suiza, Holanda o Alemania). Actualmente está representada en España por la galería Espai Tactel de Valencia, con la cual expuso en la sección Opening de ARCOMadrid 2017.


Para este programa de Visiones Contemporáneas nos centramos en sus últimos trabajos en vídeo, divididos en cuatro performances audiovisuales más la película “Piri Reis: La continuación de un mito” que ha supuesto un punto de inflexión en su carrera tanto por la temática tratada como por su formato y duración.


OBRAS EXPUESTAS


Walkative: From mile end to the city. A choreography of the resistence
Sonido. Color. Digital. 2015. 6’39”.
Este vídeo tiene como protagonista a Graham Farrell, un desempleado del barrio de Mile End, al este de Londres, uno de los primeros suburbios que tuvo esa ciudad. Graham baila. Sus movimientos están basados en las arquitecturas, en las personas que cruzan el barrio y en los pequeños obstáculos que nos vamos encontrando en nuestro entorno. Cuando Graham baila, no hay música. Sus movimientos se convierten en acto de resistencia ante la sociedad neoliberal que está al otro lado de “la City”. Un “anti-go west” en toda regla. Bailar también como acto de relajación y de empoderamiento hacia todo ese mundo tan acelerado e impostado.


Everything is circular until is not
Sonido. B/N. Digital. 2016. 3’53’’
Un aspecto fundamental en la obra de Rosana es el acercamiento hacia los actos repetitivos y automáticos que conforman nuestras rutinas diarias. En esta pieza, Rosana pide a un grupo de jóvenes que jueguen con un hula-hoop de grandes dimensiones. Supone así un análisis de la dimensión absurda de los objetos que nos rodean. Que el aro gire además, aunque sólo sea por unos segundos adquiere un carácter utópico. El resto del tiempo siempre cae, un fracaso. Fracaso como símbolo de nuestra cotidianidad. Una de las líneas de trabajo de Rosana incide en “lo absurdo de la existencia” y en como esos actos repetitivos del día a día pueden llegar a tener esa dimensión tan absurda. El vídeo está planificado en función de pequeños detalles estáticos que nos recuerdan a la obra del fotógrafo Erwin Wurm y su serie “One minute Sculpture”. El diseño de sonido toma vital importancia con una banda sonora con influencias de Steve Reich y Laurie Anderson en cuanto a la utilización de variaciones y ritmos sincopados.


Eternal return of the same
Sonido. B/N y color. Digital. 2016. 10’
Formando una unidad junto a la obra anterior, con “Eternal return of the same” entramos en un estado hipnótico desde el inicio. El circulo como forma perfecta. Aquí el hula-hoop es sustituido por los patines y los movimientos circulares. El título remite a la obra “Así habló Zaratustra” de Nietzsche, sobre el concepto de “eterno retorno”. El mundo se extingue para volver a crearse. Una visión circular del tiempo donde los acontecimientos siguen reglas de causalidad. La obra incide en las acciones que fracasan pero que no nos queda otro remedio que repetirlas hasta la saciedad, entrando así en un loop existencial.
Este vídeo formó parte, junto a “Everything is circular until is not”, de la exposición “When Lines are times” comisariada por Marti Manen para el Espai 13, de la Fundación Joan Miró de Barcelona, en 2016.


Instrucciones para besar
Sonido. Color. Digital. 2016. 3’51’’
El color rojo, está asociado tradicionalmente al amor, a la pasión y es un rojo intenso el que llena la pantalla al ver esta obra, en la que Rosana Antolí continúa en su línea sobre lo absurdo del hecho cotidiano, a partir de aislar un gesto habitual y espontáneo, en este caso el beso. Lo emocional de un beso llevado al pragmatismo, a través de su automatización mediante una voz en off que guía, a partir de instrucciones tomadas de internet, a un grupo de gente para llevar a cabo ese acto tan íntimo. ¿Qué pasa con esos gestos, con esas rutinas que hacemos sin pensar, cuando se vuelven conscientes y dirigidos por un tercero?.


Piri Reis. La continuación de un mito
Sonido. Color. Digital. 2017. 22’
El museo de Topkapi en Estambul alberga uno de los grandes misterios de la historia, el mapa de Piri Reis. Pintado sobre una piel de gacela y decorado con dibujos de animales exóticos, este mapa del Atlántico, encierra un sin fin de preguntas que a lo largo del tiempo, los expertos no han acertado a responder. Como curiosidad, en los márgenes del mapa, hay inscripciones que remiten al mismo Cristóbal Colón. En el SXVI cuando Piri Reis cartografía esta zona del Sur de América (actual Sur de Argentina y Chile) todavía no habían llegado hasta allí los europeos.


Este mapa y este misterio sirven de inspiración a Rosana, que en ningún momento intenta reescribir la historia del navegante otomano si no que la utiliza como excusa, como punto de partida para explicar cómo las grandes civilizaciones occidentales relegan al olvido a los pueblos indígenas. Se trata de repensar la historia y a través de esta película, obtener un punto de vista crítico y una mirada decolonial, desde su posición también como artista española y europea que cuenta el olvido del pueblo Mapuche, un pueblo que desde sus orígenes se ha sabido servir de los mitos y seres desconocidos para explicar las grandes cuestiones de la existencia humana. La poética construida a través de los Mapuche, sirve como ejemplo de resistencia de todo un continente.


En la película, tenemos referencias de textos como “La Cautiva” de Esteban Echeverría o “El Gaucho” de Martín Fierro. La música tradicional y el baile están también presentes como acto de reivindicación. Cantos tradicionales, coreografías grupales, murgas infantiles y modernidad con la inclusión del rap resistente de Waikil y el tema “Mapuche en pie de guerra”.


Para el montaje de la obra, Rosana utiliza imágenes de archivo. Vemos a jugadores de palín (juego de pelota tradicional) y jinetes gauchos. Resulta un contrasentido, como desde los propios gobiernos de Argentina y Chile actualmente se maltrata al originario poblador indígena. La identidad nacional no es más que una construcción ficticia.


Rosana toma partido y nos presenta una pintura en movimiento, tan habitual por otro lado en toda su obra, es importante el papel del artista como coreógrafo de lo social. Una película que empieza y termina en loop. “¿Cómo serían los movimientos de los cuerpos invisibilizados durante 200 años? Se pregunta la autora. El mapa que traza Rosana Antolí, comparte con el espectador como esos cuerpos que bailan, que resisten, como cada pequeño gesto de este pueblo, expresa libertad y pueden hacer visible lo invisible.