El buey almizclero, de Groenlandia a la montaña palentina

El buey almizclero, de Groenlandia a la montaña palentina

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Resulta utópico a la vez que curioso y sumamente espectacular solo el hecho de pensar que un animal tan enraizado y acostumbrado a temperaturas gélidas (hasta límites insospechados), que se puede encontrar en algunas partes de Groenlandia y también en Noruega, Suecia Siberia y Alaska, pueda llegar a la montaña palentina.


Este animal es el buey almizclero, también conocido como muskox, especie Ovibos moschatus, un mamífero grande que podemos encontrar en Canadá, o en la citada Groenlandia con adaptaciones muy adecuadas para vivir en el ártico siendo incluso utilizados por los inuits durante muchos años en su estilo de vida tradicional.


La Reserva del Bisonte Europeo, ubicada en la montaña palentina, quiere ahora acoger a seis de estos animales, que están en peligro de extinción, en su fase de “exotismo” y con el fin de aumentar el número de visitantes conociendo a un animal peculiar que no se puede ver en ningún otro punto de la geografía española.


Una incorporación gradual y tranquila


“Dentro de la tranquilidad y el sosiego en los que vivimos todos los días, con una agricultura y una ganadería en peligro, con el buey almizclero entramos en una fase de exotismo. Pretendemos ser gestores de nuestro territorio fijándonos en Cabárceno sin ser Cabárceno, el primero ejemplo de turismo y la Reserva de ecoturismo, para aumentar el número de visitantes y porque es un buen comedor y gestor del monte”, nos cuenta Jesús González, responsable de la Reserva del Bisonte Europeo.


Desde este centro palentino buscan “traer entre cinco o seis animales (cuatro  hembras y dos machos” para comprobar “qué gestión pueden hacer del medio natural”, siendo conscientes de que si se asientan “tendrán que vallar espacios haciéndoles pastorear por otros para que vayan abriendo monte”.


De momento ya cuentan con el permiso que da “tranquilidad y sosiego” de la Asociación de Zoológicos Europeos, para recibir a unos animales que son “buenos comedores” y que “ramonean y pastan sin hacer ningún daño al monte” y cuya imagen “va a atraer a gente a la Reserva” aunque se vaya a tener que hacer “una reubicación de los bisontes”.


Imagen de la Reserva cedida por Jesús González. Imagen de la Reserva cedida por Jesús González.


Un paraíso natural y sumamente rico para los animales


La Reserva del Bisonte Europeo nace en junio de 2010 con 20 hectáreas y siete animales de bisonte europeo. Posteriormente se realiza una ampliación a 150 hectáreas obteniendo más pastos y diversificando en dos partes con seis bisontes en cada una de ellas y con otras cuatro especies en peligro de extinción entre los que destacan el caballo mongol o el losino.


Este paraíso natural y de auténtico cuento hadas para los animales que allí se encuentran está ubicado en el municipio palentino de San Cebrián de Mudá en el que ahora mismo viven 181 personas y cuya fuente de riqueza fue, a lo largo de la historia, la minería.


Ahora, este bello paraje quiere seguir progresando gracias a este Reserva que ofrece a los animales “como patrimonio para ser observados” sobre todo “los que están en peligro de extinción”, pero que los valora a su máxima potencia como “productores de biodiversidad” para aumentar esa unión entre animales, medio natural y hombre.


En busca de aumentar el número de visitantes


Una cabra en la reserva. Imagen cedida por Jesús González. Una cabra en la reserva. Imagen cedida por Jesús González.


Con la incorporación del buey almizclero, el objetivo primero pasa por aumentar unas visitas que se situaron el pasado año 2017 en, aproximadamente, 6000, de un turista que “recibe esa dosis de formación e información” que le hace apreciar los encantos del medio natural y pensar que “el modelo actual para la subsistencia del planeta no es el adecuado”, como indica el responsable del centro.


Las visitas se incrementaron el pasado curso, también, por la estancia del televisivo Jesús Calleja que pasó por la reserva el 28-29 de junio para “flipar”, como él mismo dijo, con la presencia de bisontes en la montaña palentina y para aumentar un número que año a año crece exponencialmente.


La biodiversidad es clave en la Reserva del Bisonte Europeo de San Cebrián de Mudá y también la reflexión a la que invita Jesús González: “El modelo social es agresivo. Tendríamos que parar, pensar y reflexionar sobre si queremos seguir así porque de continuar con este ritmo no va a haber planeta para nuestros hijos”.


Concienciémonos del daño que sufre el medio natural con nuestras acciones, cambiemos y disfrutemos con centros como el que hemos recorrido a lo largo de este texto y con la nueva presencia de un animal peculiar como el buey almizclero.