Celebración Diocesana de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada

Celebración Diocesana de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada

|

Los actos concluirán el 2 de febrero con la celebración diocesana de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que tendrá lugar a las 19.30 h. en la parroquia de San Juan de Sahagún. La Eucaristía será presidida por el Sr. Obispo de Salamanca, y que va a ser presidida por el Obispo de Salamanca, Mons. Carlos López.


“La Vida Consagrada, encuentro con el Amor de Dios”, es el lema de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que se celebra cada año el 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor en el Templo. Un día para dar gracias a Dios por todas las Órdenes e Institutos religiosos dedicados a la contemplación o a las obras de apostolado en la Iglesia, especialmente en la diócesis de Salamanca, donde residen más de 1.100 personas consagradas (religiosos, religiosas, institutos seculares, orden de las vírgenes y sociedades de vida apostólica).


La Jornada Mundial de la Vida Consagrada fue instituida en 1997 por iniciativa de Juan Pablo II, para orar y dar gracias a Dios por todos aquellos que, en el secreto de su corazón, se entregan a Dios con una especial consagración. El lema de este año “Encuentro con el Amor de Dios”, está basado en la exhortación apostólica del Papa Francisco Evangelii gaudium y su invitación, como se señala en la presentación de la Jornada, a “trabajar por «la cultura del encuentro», que inicia con la acogida del amor de Dios que devuelve el sentido a la propia realidad y nos impulsa a narrar a otros las maravillas de este amor, nos lanza a la evangelización con la palabra y las obras que fluyen de una existencia transfigurada. La cultura del encuentro nos dispone no sólo a dar, sino también a recibir de los otros, a compartir, convivir, ayudarnos como una sola familia humana, como hermanos, en las grandes necesidades y en las pequeñas cosas cotidianas”.
La jornada se presenta como una “nueva ocasión de entrar en lo íntimo de uno mismo, para ver qué es lo esencial, lo más importante para nosotros, y qué nos está distrayendo del amor y por tanto nos impide ser felices. El amor de Dios es fiel siempre, no desilusiona, no defrauda”, recuerdan los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada Comisión en su mensaje, en el que animan a todas las personas consagradas a “re-descubrir la grandeza del don recibido, expresado en esta Jornada como «encuentro con el amor de Dios», para vivir coherentemente su misión en la Iglesia y en el mundo, propiciando el encuentro con el amor de Dios uno y trino”.