Expertos datan en 1518 la fachada de la Universidad

Expertos datan en 1518 la fachada de la Universidad

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El Teatro Liceo acoge este martes a las 20:00 horas la presentación del libro 'Yo, la fachada de la Universidad de Salamanca', un ensayo escrito por Pablo Andrés Bravo y María Eugenia Bueno. La edición es de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, a través de su sello editorial Edifsa. La entrada es libre hasta completar el aforo. Además de los autores, intervendrán el concejal de Cultura, Julio López, y Enrique Battaner Arias, ex rector de la Universidad de Salamanca.


Este ensayo habla en primera persona del significado y doctrina que muestra uno de los monumentos más significativos del Renacimiento español y particularmente del salmantino, la fachada del edificio histórico de la Universidad de Salamanca. Desde el conocimiento y la observación, los autores del libro aportan nuevas líneas de investigación para el estudio de esta única y exclusiva Fachada plateresca, de la que se sabe muy poco de quien fue su diseñador y de quienes fueran los autores ideológicos de su proyecto iconográfico.


Los autores aseguran que las primeras obras para levantar la fachada histórica de la Universidad de Salamanca comenzaron en 1518. Los dos expertos han indicado que, hasta el momento no hay documento alguno que certifique la fecha exacta del comienzo de uno de los emblemas del Plateresco español, no obstante, después de 16 años de estudio, han situado ese momento hace cinco siglos, concretamente.


Esta fecha, que es simbólica por ser justo 300 años después del origen de la institución y por llegar este año a un número redondo, en el mismo momento que la institución académica celebra los ocho siglos de su fundación, se debe a que han llegado a la conclusión que las primeras piezas talladas son de enero de 1520 y que, para ello, antes fueron precisos unos plazos y unos trabajos previos que colocarían el origen en 1518.


El lenguaje de la fachada


Lo que intenta aportar el libro es la idea de que los elementos que aparecen en la fachada no son casuales y que todo lo que en ella se muestra está perfectamente entroncado con la totalidad de la obra y del mundo en la que se hizo. Todo obedece a un exquisito diseño ideológico y artístico.


Se ha pretendido hacer una edición divulgativa de las ideas y propuestas de sus autores, con el fin de que el mayor número de personas vean en la fachada mucho más que su famosa rana. Será la propia fachada quien nos irá contando qué y quienes la conforman y nos desvelará, no solo importantísimos acontecimientos históricos, sino todo el pensamiento filosófico de una etapa de la historia en la que España era el centro del universo intelectual y político.


C libro fachada usal


Ella, como si se tratara de una mujer, irá desnudando su alma por niveles hasta mostrarnos sus connotaciones más íntimas como son las espirituales o las musicales, pasando por las estéticas, alquímicas o hebraicas entre otras. En este sentido, el arquitecto ha mostrado su opinión de que Elio Antonio de Nebrija alentó a darle la forma didáctica y humanística que atesora y que fueron discípulos suyos, como Aires Barbosa, quienes estuvieron entre los profesores y sabios que idearon su diseño.


En cuanto a cambios en los canteros, ha explicado que hubo un parón durante la Guerra de los Comuneros y que atribuir la fachada a Pérez de Oliva es "un absurdo total", pues llegó a Salamanca cuando la construcción ya estaba "a mitad de camino". Asimismo, ha destacado el segundo friso como "la zona más bella" y ha incidido en la influencia de la obra de Berruguete en la parte alta o los "detalles franceses" en la crestería, no obstante ha reseñado que "la verdad está en las piedras".


Por su parte, la doctora María Eugenia Bueno ha lamentado que apenas haya documentación de la época, a su parecer debido al temor de sus autores a posibles represalias de la Inquisición de la época o de desavenencias con el rey Carlos V.


En cuanto a la popular rana, el arquitecto Pablo Andrés Bravo ha apuntado que en la fachada hay "docenas de detalles" que podrían haber acaparado el protagonismo que finalmente se ha llevado la rana. Aun así, ha subrayado la información que, ya de por sí este minúsculo objeto sobre la calavera, aporta sobre la entrada a la Universidad.


Los autores


Pablo Andrés Bravo es arquitecto por la E.T.S. de Arquitectura de Madrid desde 1968. Lleva casi 50 años ejerciendo la profesión liberal de arquitecto en Salamanca. Lector y bibliófilo de la época del renacimiento. Además es autor de los libros “Portae Lucis”, Colegio Oficial de Arquitectos de León, 2007; y “Recóndita Armonía”, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2016.


María Eugenia Bueno Pastor es licenciada en Geografía e Historia, Sección Geografía por la Universidad de Salamanca, Doctora por la USAL. Es columnista de prensa, conferenciante y escritora. Ha publicado “Ars Gemmaria Nova”, editado por la fundación Salamanca ciudad de Cultura y Saberes, en 2013. Y está trabajando en una nueva publicación “Valor conceptual y simbólico del Botón Charro: tradición y transmisión”, que editará la Diputación de Salamanca.