El Salmantino inicia el año con inesperado tropiezo en el Helmántico

El Salmantino inicia el año con inesperado tropiezo en el Helmántico

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Después de que se aplazara el encuentro prevista para la pasada semana en Almazán, el Salmantino UDS disputaba este domingo en el estadio Helmántico su primer partido del año. Encuentro que terminó con inesperada derrota por 2-3 frente al Bembibre tras ir ganando dos a cero.


Calderé tenía las bajas ya sabidas de Caramelo, Tyson y Martín Galván, pero pudo contar con Mansour. También entró en convocatoria el canterano Ventura y regresaban Juanan y Murci. Cabe recordar que en el mercado de invierno Jorge García y Zarate han causado baja.


Comenzó el partido con muchas ganas el Salmantino. En el minuto once, Garban disparaba al palo y en el veinte Villalobos casi marca de falta directa. Lo intentó también Murci pero fue Garban quien por fin pudo anotar minutos antes del descanso.


El encuentro se encarriló a los cinco minutos de la reanudación, cuando Murci marcaba el segundo gol. Pero algo cambió en el juego de los blanquinegros, que de repente se vieron superados por el Bembibre. En el 54 Jesús acortaba diferencias y en el 71 Marcos empataba el partido.


Lo intentó el Salmantino hasta el final del partido en busca de la victoria. Calderé movió ficha pero no acertó, siendo muy protestado que quitara a Amaro del terreno de juego. En el 88, el Bembibre sacaba una falta contra la barrera, pero un mal despeje de la defensa y el fallo del portero charro propiciaban el tercer gol leonés de rebote. Derrota en el Helmántico y mazazo en las aspiraciones de luchar por el liderato. El único consuelo, que el segundo, el Astorga, empató en casa.


Decisiones


Visto lo visto esta tarde en Helmántico, queda meridianamente claro que este equipo con este entrenador no juega a nada. Una defensa que por unas causas o por otras no tiene la solidez requerida para estos partidos, donde Mansour fue un oasis en donde Koke era el dueño de la banda... El centro del campo bien dirigido por Sergio Ramos, que daba fluidez. El cambio en el segundo tiempo estuvo acertado, porque el jugador charro estaba casi desfondado. No así Antonio Amaro, que, posiblemente, fuera el mejor del partido. Un cambio que nadie comprendió. ¿A cuento de qué? Pero es que si Amaro era la luz en una delantera negada al gol, mucho menos se entiende su sustituto. A partir de ese momento, Calderé entregó el partido. Lo demás, sobra.


FOTOS LUIS FALCÃO