Proponen al jurista Pedro Dorado como hijo adoptivo de Salamanca

Proponen al jurista Pedro Dorado como hijo adoptivo de Salamanca

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El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Salamanca ha registrado una moción, para su debate y aprobación en el próximo Pleno, donde se insta al equipo de Gobierno a que realice las gestiones pertinentes que concluyan con la concesión del título honorifico de hijo adoptivo de la ciudad de Salamanca, a título póstumo, a Pedro Dorado Montero.


Un reconocimiento y homenaje, necesario a juicio de los socialistas, para el que fuera además de un “gran salmantino”, una figura relevante y un insigne jurista, que “contribuyó de manera singular y significativa en la mejora y el beneficio de la ciudad de Salamanca y de su Institución Académica”.


En esta misma iniciativa, el PSOE solicita que, junto a la Universidad de Salamanca, la Junta de Castilla y León y otras instituciones y organismos públicos y privados de referencia en la materia, se lleve a cabo la realización unas jornadas monográficas o simposio sobre la obra y figura de Pedro Dorado Montero, a fin de poner de relieve, ensalzar y destacar “la importancia y alcance de su doctrina y pensamiento en el año que se cumple el centenario de su muerte”.


El día 26 de este mes se cumple el primer centenario de la muerte de Pedro Francisco García Dorado Martín Montero, un salmantino ilustre, figura insigne del Derecho español e internacional y primer concejal socialista del Ayuntamiento de Salamanca. Uno de los intelectuales más destacados de la Universidad española de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Su contribución a la introducción del positivismo en España es muy significativa, siendo uno de sus principales representantes.


Es probablemente el penalista más original de su época y sus planteamientos constituyen un antecedente de las modernas teorías de la criminalización. Sus firmes convicciones humanistas y su particular visión positiva del hombre y de la corrección de los delitos por la vía de la dignificación humana y no del castigo, son rasgos que caracterizan sus grandes aportaciones al Derecho y en concreto al correccionalismo de signo positivo (prevención y reinserción, no represión).