Un punto de inflexión para Sandoval

Un punto de inflexión para Sandoval

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José Alberto Martínez, alcalde de Mansilla Mayor, ha ratificado el acuerdo de cesión que permitirá salvar los vestigios del antiguo palomar del monasterio de Sandoval, una construcción singular a base de muros de carga de cantos rodados y cal, única en la provincia de León.


El Palomar, propiedad de Soraya González Rebollo, pasará a denominarse Palomar de Pepe y Lola en honor a sus antiguos dueños y en él, el Ayuntamiento pretende consolidar la ruina existente y poner en valor tanto el palomar como el monasterio de Sandoval.


En palabras de Raquel Cabañas, concejala y vecina de Villaverde de Sandoval: “Salvar el Palomar de Pepe y Lola es para nosotros un símbolo de que hay un futuro alternativo a la desaparición de nuestro patrimonio.”


Desde la corporación municipal se ha resaltado la generosidad y amor a su pueblo de personas que, como Soraya, ceden su patrimonio, sin nada a cambio, en pro del bien común.


El Monasterio de Sandoval, situado en Villaverde de Sandoval, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931 y desde entonces ha pasado de administración en administración lo que ha ahondando en un constante deterioro. En la actualidad, la titularidad del monasterio pertenece en su mayor parte a la Junta de Castilla y León aunque existen varias construcciones en manos de propietarios privados y de la Junta Vecinal de Villaverde de Sandoval.


El Ayuntamiento de Mansilla Mayor, llevará a cabo en los próximos meses las primeras tareas de conservación que consistirán en la eliminación de malas hierbas, catalogación de los restos existentes y la señalización del inmueble. El objetivo último, en palabras de Pablo López Presa, arquitecto y teniente de alcalde, es “defender la historia de nuestros pueblos y de paso, despertar conciencias  en instancias superiores con muchos más recursos y capacidad que nosotros.”


El Palomar de Pepe y Lola, se sitúa al sur del monasterio de Sandoval y su acceso se realiza a través de un camino tras sortear zarzales de gran altura. Una joya olvidada que pronto volverá a brillar.