Unos votantes muy especiales regresan a las urnas

Unos votantes muy especiales regresan a las urnas

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La jornada electoral, que ha arrancado a las 9.00 horas, esta siendo "especialmente emocionante" para más de 100.000 personas con discapacidad intelectual, que hasta hoy estaban vetadas de participar en los comicios por contar con una sentencia judicial de incapacidad. La reforma de la Ley Electoral del Régimen General (LOREG) les ha devuelto su derecho de sufragio y Europa Press ha sido testigo de cómo algunas han depositado su voto en las urnas.


"Estoy muy emocionado. Me siento más dueño de mi vida", ha comentado Tomás Morgado con lágrimas en los ojos a la salida del colegio electoral Celso Emilio Ferreiro, en Móstoles (Madrid). Tiene 46 años y era la primera vez que votaba. Durante casi tres décadas lo más cerca que ha estado de unas elecciones ha sido a través de la televisión: "Hasta hoy no había cogido una papeleta ni había acudido a un colegio electoral. Me molestaba y me daba pena que los demás pudieran elegir al Gobierno y yo no".


Pero la participación política de Tomás no se ciñe a este domingo. Lleva varios meses liderando junto a Virginia, César y Óscar un 'Comité de Ciudadanía' del Grupo Amas e integrado por 16 personas con discapacidad intelectual, que forma parte, a su vez, del proyecto 'Yo también cuento' de Plena Inclusión Madrid. El objetivo es impulsar la participación en la sociedad de este colectivo y que sean estas personas las que pongan voz a sus propias demandas.


Los últimos meses han sido de un intenso trabajo. Han participado en 35 charlas sobre la importancia de ejercer este derecho y también se han reunido con representantes políticos, tanto municipales como autonómicos, a los que les han trasladado sus reivindicaciones y preocupaciones del día a día.


Y esta conciencia de que ellos pueden mejorar la sociedad hizo, por ejemplo, que el pasado verano Tomás liderara una denuncia contra un local de karaoke de Móstoles, donde unos amigos suyos fueron "insultados" por el dueño, que les llamó "subnormales y tontitos". La pertinente demanda estuvo acompañada de una protesta en la puerta del local a la que se unieron los vecinos.