Que nuestra voz no se apague como se ha apagado la de las víctimas

Que nuestra voz no se apague como se ha apagado la de las víctimas

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La Fundación Leticia Rosino ha organizado esta mañana en la Plaza de la Marina un emotivo y reivindicativo acto con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género en el que se ha procedido a leer algunos artículos de alumnos de centros de la provincia, el manifiesto de la Fundación, además de realizar un minuto de silencio y una suelta de globos morados como símbolo de apoyo a las víctimas de violencia de género.


Arropada por unas 300 personas, la madre de Leticia Rosino, Inmaculada Andrés, ha reivindicado penas más duras por que las muertes por violencia de género salen “baratas a sus autores”, así como que “si no actuamos, somos cómplices necesarios de esta barbarie”.


Después se han leído tres textos de alumnos de centros de la provincia que están haciendo un trabajo que después se recopilará en un libro puesto que, desde la Fundación Leticia Rosino creen que es necesario saber qué piensan los pequeños, que es lo que creen que se debe hacer para erradicar esta lacra.


Los mismos textos se leen hoy en Toro, Benavente y Tábara, así como la suelta de globos.


Como culmen del acto se ha procedido al minuto de silencio y después Inmaculada Andrés ha concluido señalando “que nuestra voz no se apague como se ha apagado la de las víctimas", para finalizar con la suelta de globos morados que, por un lado llevaban impresa la cara de Leticia Rosino con el texto: “no más dolor, menos muertas, más castigo”; mientras que por el otro lado llevaba el dibujo que Laura Luelmo realizó un año antes de su muerte precisamente con motivo del Día Internacional de la Violencia de Género.