El retablo de la iglesia de Campaspero vuelve a lucir

El retablo de la iglesia de Campaspero vuelve a lucir

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El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, acompañado del alcalde de Campaspero, Julio César García Hernando, ha inaugurado la restauración del Retablo Mayor de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, dentro de las actividades programadas con motivo de la celebración de las fiestas navideñas de la localidad.


En ese marco, Conrado Íscar ha defendido el trabajo de la Diputación de Valladolid para ayudar a los municipios de nuestra provincia en la conservación de su patrimonio artístico, "lo que nos enlaza con nuestra historia, con nuestro pasado hecho presente, pero sobre todo nos enlaza con los sentimientos más íntimos de los vecinos, que sienten como suya su iglesia".


Asimismo, ha destacado que "la conservación del patrimonio es no solo un acto de preservación cultural. Es también, y posiblemente sea mucho más importante, un símbolo de orgullo y de pertenencia, de defensa de lo propio. Si no hay mejor forma de destruir una sociedad que atacar aquello que constituye su patrimonio cultural, defenderlo y conservarlo es la mejor manera de fortalecernos y mejorar nuestra autoestima como sociedad".


En este sentido ha asegurado que "este sentimiento lo tenéis bien arraigado en Campaspero. No en vano, los propios vecinos venís colaborando desde hace años en la puesta en valor de vuestra iglesia. Baste recordar como hace ya diez años un grupo de mujeres recuperaba de manera totalmente altruista las vidrieras de la iglesia".


El retablo restaurado en la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán se trata de un retablo barroco de la segunda mitad del siglo XVIII. De madera dorada y policromada, tiene unas dimensiones de 1008 x 766 cm. Los trabajos de restauración han durado 6 meses y han sido realizados por la empresa María José Rodríguez García con un presupuesto total de 65.359 euros.


El retablo se encontraba en muy mal estado de conservación debido tanto al paso del tiempo como a intervenciones inadecuadas a lo largo de la historia, además de deformaciones estructurales, pérdidas de soporte de elementos decorativos, así como una limpieza muy agresiva llevada a cabo en restauraciones anteriores, lo que originó importantes pérdidas y desgastes en el dorado y en la policromía originales, que fueron protegidas con gruesas capas de betún y barniz.


Con la actuación realizada ahora se ha llevado a cabo una limpieza generalizada del retablo, eliminando los repintes y consolidado y protegiendo las policromías y dorados de la arquitectura y las tallas.


Asimismo, se ha llevado a cabo un tratamiento de carpintería para realizar el encaje y reposición de piezas estructurales y de la arquitectura del retablo. Por último, se han desarrollado actuaciones de tratamiento curativo y preventivo antixilófagos, además de consolidar algunas zonas puntuales donde la madera había perdido su consistencia física.