Denuncian los efectos del temporal sobre el patrimonio de Salamanca

Denuncian los efectos del temporal sobre el patrimonio de Salamanca

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La Asociación 'Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio' ha lamentado este viernes que “las consecuencias del temporal de lluvia y viento de los pasados días hayan sido mayores sobre los bienes patrimoniales de Salamanca debido a la ausencia de mantenimiento periódico sobre los edificios, especialmente en lo referente a limpieza, pero también detectando y subsanando incidencias y deterioros”.


Esta agrupación advierte que “nuestra ciudad es más sensible con esa desatención ya que los edificios están construidos en piedra arenisca que se ve muy dañada por la afección del agua”.


Como ejemplos de ello, apuntan “la ménsula del balcón, cuya rejería fue restaurada no hace muchos años, del Palacio de Orellana, entre otras partes de la fachada también afectadas por las aguas pluviales; o la Capilla de la Veracruz, que también carece de canalones y bajantes que conduzcan las aguas de la cubierta en vez de verterlas sobre la fachada, que padece pérdidas de material, lo que también ocurre en la Iglesia de la Clerecía y en la Universidad Pontificia”.



“Situación similar” encuentran “en la Casa de las Conchas, en la iglesia del Convento de las Úrsulas o en la de los Capuchinos, lugares en los que aún recogiéndose el agua ésta se vierte libremente, por gárgolas o vierteaguas, quedando a merced del viento y dañando fachadas, elementos decorativos, contrafuertes desprotegidos y los sillares inferiores”.
Los casos de la Iglesia de San Martín, la de Santa María de los Caballeros o la Casa de las Muertes ponen de manifiesto “la ausencia de mantenimiento y preocupación para que las medidas adoptadas sean eficaces, para ello debe haber limpieza y las filtraciones deben corregirse”.


Mención aparte merecen aquellos bienes sobre los que hay conocimiento, informes y proyectos para intervenir ya que por su dimensión y complejidad demandan un proyecto integral en el que, además de la mejora de los mismos en lo que a esta cuestión respecta, también se tenga en cuenta la restauración de las partes deterioradas. “Se trata de actuaciones que se dilatan en el tiempo y no llegan a ejecutarse, sin que la dotación económica necesaria sea cuantiosa, como es el caso del Patio de Escuelas Menores, el Puente de Soto o la Cueva de Salamanca (cripta, cerca y aula), que sufren como nunca, cada vez que llueve, el abandono al que han sido condenados”.


Otro de los casos, también denunciado ante las Administraciones Públicas y dado a conocer por esta Asociación, es el de la cabeza de toro en la Plaza del Mercado y que, tal y como se había advertido, volvería a caerse dado que hay una fuga de agua entre los canalones y esta es absorbida por la piedra la cual ya se encontraba muy deteriorada. Aunque la pieza se restaure si no se arregla el canalón no tardará muchos años en volver a ser noticia, otra vez más.


“El día a día pone de manifiesto que el Plan de Gestión Integral reclamado por el Comité del Patrimonio Mundial es papel mojado para los responsables de nuestras Administraciones, más allá de que no denote ninguna ambición, porque la realidad es la prueba de que hay ninguna preocupación o interés por conservar el patrimonio y hacerlo de forma preventiva, lo que sí existe en la ciudadanía”.


Arbolado urbano



El arbolado urbano, como bien es conocido, también ha padecido los efectos del temporal y son muchos los árboles que se han perdido estos días los cuales deben ser repuestos sin más dilación.


En el Campo de San Francisco, pero también en la Plaza de los Bandos, donde en las últimas dos décadas se ha perdido el 50% del arbolado, o en el Parque de la Alamedilla, muy especialmente en su zona infantil. Estas zonas deben mantener su masa vegetal si queremos que sean pulmones de la ciudad y lugares acogedores para la estancia.
Tampoco deben olvidarse los ejemplares perdidos estos días en otras calles del centro histórico, como Rosario, San Pablo o Patio Chico -semanas atrás-, que de forma armoniosa convivían con los monumentos de su entorno. Su reposición debe ser objetivo prioritario porque contribuyen de forma positiva a la imagen de la ciudad.