EDIFICIO-OTAZU

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Región

Reabren el caso del anciano que murió al precipitarse al vacío en una residencia

26 diciembre, 2019 13:40

La Audiencia Provincial de León ha revocado el sobreseimiento de las diligencias abiertas a raíz del fallecimiento de un anciano de 88 años el 15 de enero de 2019 al precipitarse al vacío por la ventana de una quinta planta de la residencia de la tercera edad Otazu, ubicada en la capital.

En su auto, la Audiencia de León estima el recurso interpuesto por los familiares de la víctima y ordena a la titular del Juzgado de Instrucción nº 4 de León, Mª Teresa de la Peña Valverde, practicar las diligencias que había solicitado la parte denunciante, según informaron a Europa Press fuentes de la acusación particular.

La familia lamenta ahora el tiempo perdido para que la juez, por fin, tome declaración a los responsables y trabajadores de la residencia Otazú, y practique otras diligencias solicitadas, sólo tras la orden de la Audiencia Provincial.

"De igual forma lamentamos la actitud de la fiscal Eva Mª Morala Fidalgo, que con un escrito de cuatro líneas dio por concluido el caso apoyando en su día el sobreseimiento, sin la práctica de ninguna diligencia para la defensa de la vida de mi padre como se espera del ministerio público", añade el hijo del fallecido.

"Somos conscientes que el caso vuelve a ser tratado por una juez y una fiscal que desde el minuto uno han demostrado desinterés. La magistrada ni siquiera asiste al levantamiento del cadáver a pesar de estar de guardia ese día, negándose a solicitar las imágenes grabadas por la residencia y que podrían haber ayudado al esclarecimiento de los hechos, así como a practicar cuantas diligencias se le solicitaron por nuestra parte. No obstante, continuaremos buscando justicia a cuantas instancias podamos recurrir", advierte la familia.

Los familiares de R.F.A, quien había ingresado en dicho centro el mismo día del suceso al padecer una demencia por Alzheimer avanzado y con deterioro cognitivo moderado-severo, entienden que el óbito del octogenario es fruto de una negligencia del centro al no tener activados los mecanismos de bloqueo de la ventana por la que éste cayó la noche de autos.

"Cuando visitamos las instalaciones se nos explicó que el centro tenía sistema de seguridad en las ventanas y cámaras de vigilancia, si bien tras lo ocurrido cambiaron la versión y se nos dijo que el bloqueo sólo se activaba con informe médico o si lo pedía la familia", se quejó en su momento el hijo del fallecido, Marcos F, quien también lamentó que una semana después de los hechos se procediera al borrado de las cámaras de seguridad que podían haber recogido el suceso.

Los familiares apuntan que las medidas de seguridad tenían que haberse extremado ante el estado de agitación del fallecido a la hora de acostarse, hasta el punto de que hubo que cambiar a su compañero de habitación debido al nerviosismo que presentaba.

"Pese a todo, le abandonan a su suerte en su habitación y con las ventanas sin bloquear, cuestión que la normativa exige a este tipo de centros y más si tienen residentes con esa enfermedad", insistió su hijo, que, en declaraciones a Europa Press, explicó que a causa de dicha negligencia su padre salió por una de las ventanas de su habitación a una cornisa por donde caminó y desde donde se precipitó mortalmente al patio interior.