¿Por qué no se deben chupar las cabezas de las gambas?

¿Por qué no se deben chupar las cabezas de las gambas?

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La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición ha hecho una recomendación que a muchos no les va a gustar: no se deben chupar las cabezas de las gambas.


Y es que, según indican, la zona de la cabeza del crustáceo cuenta con mucho cadmio, cuyo consumo puede afectar al riñón.


De esta manera, según comentan, el cuerpo apenas contiene este metal y solo es en las cabezas en las que se debe tener mucho cuidado.


Evidentemente, esta recomendación es extensible a todos los crustáceos como los langostinos o, incluso, las cigalas o langostas. Hacerlo en demasía puede provocar disfunción renal y, a largo plazo, hasta cáncer.