Las niñas ya no quieren ser madres

Las niñas ya no quieren ser madres

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Es evidente que la situación de la sociedad ha cambiado mucho en los últimos años incidida especialmente por una larga crisis que afectó a organismos y personas.


El Instituto Nacional de Estadística no deja de avisar de ello y los últimos datos publicados la semana pasada vuelven a marcar récords en este sentido. Por primera vez en la historia, en el primer semestre del año, no se llegaron a los mil nacimientos en la provincia de Salamanca.


En concreto, fueron un total de 955 los que hubo, bien repartidos entre los seis meses, en lo que suponen 78 menos que en 2018, cuando se vio un pequeño repunte con respecto a 2017. Lejos quedan los años de bonanza, en 2008, justo cuando comenzó la crisis, cuando en los primeros seis meses del año la cifra llegó a los 1.447.


Pero más allá de que la cifra pueda parecer ya negativa, la explicación también se encuentra en varios factores. Uno de ellos es la falta de tiempo y dinero para el cuidado de los hijos por parte de los padres y madres.


Esto último se demuestra de manera sencilla con el dato de la edad media de la maternidad. Por primera vez también, la del primer hijo supera los 32 años cuando al inicio del siglo estaba por debajo de los 30. En el caso del segundo y tercero también sube hasta por encima de los 34. Cierta estabilidad primero para poder ser padre o madre después.


Y también, claro está, porque hay menos gente en la provincia. No en vano, la tasa bruta de natalidad fue más alta en 2018 que en 2017 con 6,24 niños y niñas nacidos por cada mil habitantes.