Castilla y León

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Valladolid

El empate reina en la locura

15 diciembre, 2019 21:08

Llegó a parecer que la derrota era irreversible, después que la victoria era más que posible, de nuevo que el partido estaba perdido y, con el tiempo cumplido, que se iba a ganar, pero al final se firmó el resultado con el que casi nadie cuenta: un empate. Así se resolvió en San Román un encuentro atípico en el que las defensas dejaron hacer durante los primeros minutos, disparando el marcador al descanso.

El VRAC salió con media mente en el derbi, ya pasado, y la otra media en el famoso superdomingo, todavía futuro. Pero no en la jornada que cerraba la primera vuelta. Cuando el equipo azulón se quiso dar cuenta, estaba 18 puntos abajo. Levantar eso en un escenario como San Román y frente a un equipo como Independiente son palabras mayores, pero fue como un autocastigo impuesto a sí mismo por el pobre comienzo de partido, que dejó nada más y nada menos que tres ensayos de los bisontes en apenas 20 minutos. Una embestida en toda regla que dejó marcas de Jordan Argerich, la inaugural; de Nicolás Nieto, después de los tres primeros puntos del VRAC, de Valetini con el pie; y de Enzo Beltramino el tercero tras un castigo pasado por cada uno de los equipos. El 24-6 en el minuto 23 sonrojaba al Quesos y le obligaba a reaccionar para no irse al descanso medio derrotado.

El equipo de Diego Merino imitó la estrategia del Aldro Energía: atacar sin contemplaciones y meter en su campo al rival. Así llegó la ansiada respuesta del Entrepinares, con ensayos de John Wessel-Bell y Daniel Stöhr, ambos transformados por Valetini, que situaban en el intermedio un esperanzador 24-20 que dejaba opciones de victoria intactas.

Las indicaciones de los técnicos revirtieron la dinámica vista en la primera parte. El partido se igualó y las defensas se pusieron manos a la obra. Los puntos se frenaron y no fue hasta el minuto 58 cuando el VRAC, con mente fría, sumó otros tres puntos a los que respondió Mariano García también con el pie para volver a dar ventaja de más cuatro a los cántabros. Mirando el reloj y el resultado, las cuentas salían. Pero hasta el final pasarían muchas cosas, algunas de ellas imprevisibles.

Sí se contaba con que el VRAC volvería a la carga y así lo confirmó Nathan Paila con el ensayo que, sin transformación, ponía por primera vez por delante en el partido al Quesos. Quedan 15 minutos y el 27-28 acercaba el triunfo a Valladolid. Pero menos esperado fue el buen final local, con fuerzas para volver a remontar con un puntapié de castigo de Mariano García que colocaba el 30-28 cerca del minuto 70. Se presumía entonces una ofensiva quesera para buscar la victoria, pero las imprecisiones y repetidas pérdidas del oval en ataques clarividentes dejaron en bandeja el que parecía el definitivo ensayo para la victoria rival, de Guillermo Lawrie. El fallo en la transformación dejaba siete puntos por debajo al VRAC y el otorgaba una mínima posibilidad de no marcharse de vacío de San Román.

Por fin, el Quesos firmó un ataque serio y sin errores que terminó con el ensayo de Pablo Gil bajo palos que premiaba la superioridad de la delantera vallisoletana, a la que se le sacó poco rédito en Santander. Con el 35-35 y sólo segundos por delante, el VRAC buscó una última jugada que le diese opciones de victoria. La encontró forzando el error de Independiente y tuvo un castigo para sumar tres puntos y llevarse la victoria. Pero Kemu Valetini falló el puntapié y el VRAC