Cuatro partidos de sanción para Kristian Álvarez por el codazo a Romero

Cuatro partidos de sanción para Kristian Álvarez por el codazo a Romero

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La jueza de Competición ha sancionado finalmente con cuatro partidos al central del Salamanca UDS Kristian Álvarez por la jugada del partido frente a Unionistas en la que dio un codazo a Álvaro Romero.


Pese a que fue amonestado con tarjeta amarilla por el colegiado, Unionistas envió un escrito impugnando este hecho con pruebas gráficas que demostraban que la jugada era merecedora de un castigo mayor, algo que ha considerado la jueza de Competición.


Según reza la resolución por la que finalmente ha sido sancionado con cuatro partidos de suspensión, "el lance en cuestión sugiere una violencia por parte del jugador infractor cuyas consecuencias debieron ser previstas por aquel" ya que, "el daño que finalmente se produce era previsible y evitable".


De hecho, menciona también que Álvaro Romero tuvo que ser sustituido por la acción y que el daño queda confirmado por las pruebas fotográficas y los diferentes partes médicos.


Sin embargo, la jueza considera que la acción no puede ser tipificada como una agresión, ya que "no queda acreditado el dolo o intencionalidad de la acción del jugador amonestado por el árbitro", por lo que finalmente se ha sancionado por “producirse de manera violenta con un adversario, con ocasión del juego, originando consecuencias dañosas o lesivas que sean consideradas como graves, por su propia naturaleza o por la inactividad que pudieran determinar, y siempre que no constituya falta de mayor entidad", algo que se sanciona con suspensión de cuatro a doce partidos.


El Salamanca UDS recurrirá


El club perjudicado ha anunciado que recurrirá ante el Comité de Apelación esta decisión, que también incluye la multa de 460 euros para Kristian Álvarez y otros 180 para el club.


Esta decisión la basan en que "debe imperar la decisión del colegiado del encuentro, testigo directo de la acción" que, para el Salamanca UDS, fue un lance del partido, como se demuestra también en que "ambos jugadores conversaron posteriormente de forma amigable sobre la acción".