Castilla y León

Castilla y León

Región

La gripe se estabiliza en Castilla y León

29 enero, 2020 20:26

La gripe se mantiene en un nivel de "intensidad medio y estable" en la cuarta semana del año con respecto a la anterior, con una tasa de 257,98 casos por cada 100.000 habitantes, según la información elaborada por la Red Centinela Sanitaria de la Comunidad recogida por Europa Press.

En concreto, la pasada semana la tasa se situó en nivel de epidemia de intensidad media y estable, con el virus tipo A (H1N1) predominante, aunque se observa un aumento de la circulación del tipo B en población pediátrica. En términos generales, la situación en España y en Europa es similar.

Así, la tasa estimada para Castilla y León es de 257,98 casos, mientras la estandarizada (ajustada por la población española del padrón municipal de habitantes) se sitúa en los 290,23 casos entre el 20 y el 26 de enero.

Según el informe de la Red Centinela, la tasa de incidencia acumulada por edad se acerca a los 5.000 casos en menores de hasta cuatro años y supera ligeramente los 2.000 entre los niños de cinco a 14 años, mientras que en el resto de tramos de edad se mantiene por debajo de los 1.000, muy por debajo en los tramos de edad entre los 65 y los 99 años.

CONSEJOS

La Consejería de Sanidad, a través del Portal de Salud, ofrece algunas recomendaciones ante la gripe. Así, por un lado, para evitar su transmisión y contagio a otras personas se aconseja a las personas que se encuentren enfermas que se protejan al toser (cubrir la boca y la nariz con un pañuelo al toser o estornudar o cubrirse con la parte superior del brazo y no con las manos); lavarse las manos después de toser o estornudar y no acudir a lugares cerrados (trabajo, colegio, guardería o lugares públicos) para evitar el contagio.

Además, en caso de padecer gripe, se recomienda descansar, beber abundantes líquidos, evitar el consumo de tabaco o alcohol y tomar medicación que mejore los síntomas de la gripe (medicamentos para bajar la fiebre).

Asimismo, se recuerda que los antibióticos no mejoran los síntomas ni aceleran la curación, ya que no son efectivos frente a enfermedades producidas por virus, y que no se debe dar aspirina a niños ni adolescentes.

En esta línea, Sanidad ha apuntado que actualmente existen fármacos que actúan frente al virus (fármacos antivirales) pero su uso es "muy limitado", puesto que si se dan en las primeras 48 horas tras el inicio de los síntomas pueden reducir la duración de la enfermedad, sin embargo deben ser recetados por un médico ya que pueden tener efectos adversos importantes.