Charo Zarzalejos



Charo Zarzalejos

No es necesario retrotraerse a cuarenta años atrás. Basta con echar a vista a unos meses para comprobar la diferencia. El ministro Ábalos, que es al que le caen casi todas las situaciones complicadas, anunció en rueda de prensa la idea de reeditar los Pactos de La Moncloa y ayer, el Presidente del Gobierno, convocó al mundo mundial para una reunión la próxima semana. Fue un buen golpe de efecto. Con esta invitación se ha garantizado los titulares quedando todo lo demás en segundo plano.
El Covid-19 forma parte de nuestras vidas. Ha irrumpido con toda su crudeza, su crueldad y su sinuosidad. En un principio se contagiaba si alguien tosía cerca de ti. Ahora resulta que se mantiene vivo en cartones, plásticos y demás material de uso cotidiano. Las mascarillas no valían para nada pero la gente se pega por tener una, cuando no recurre a las caseras. Dan de alta a una mujer e 36 años después de abandonar la UVI y fallece a las 36 horas. Afecta sobre todo a los mayores de 70 años pero también mueren personas jóvenes. El Covid-19 es un enemigo peligroso, que se embosca en donde menos imaginamos y todo esto genera otros virus que no entran en las estadísticas y de cuyo pico -- el famoso pico -- ni se habla.